“Este análisis intermedio positivo de nuestro estudio nos ha dado la primera validación clínica de que nuestro tratamiento puede prevenir el COVID-19, incluida la fase más grave de la enfermedad”, manifestó Stéphane Bancel, Director Ejecutivo de la compañía.

El estudio de la farmacéutica, realizado conjuntamente con el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y los institutos de salud de Estados Unidosse basó en 95 contagios entre los voluntarios, que recibieron un placebo o la vacuna.

Moderna, igualmente, señaló en el documento que el riesgo de contraer el virus también se redujo en un 94,5% en el grupo vacunado con respecto al del placebo, ya que solo hubo cinco casos entre quienes fueron inoculados.

“Basado en estos datos de seguridad y eficacia, solicitaremos una autorización de uso de emergencia con la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. También planeamos enviar solicitudes de aprobación a agencias reguladoras globales”, agregó.

Este anuncio de la compañía de biotecnología estadounidense llega una semana después de que Pfizer y BioNTech confirmaran que su vacuna contra el coronavirus tiene una efectividad cercana al 90 %.