PENSAMIENTO Y ACTITUD POSITIVA ANTE EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Columna de Opinión de  

SERGIO ALEJANDRO RUEDA M.  

Abogado y Contador Público Especialista  

En tiempos de convulsión social, receso económico, odios,  desastres, y pandemia se está  respondiendo con una  cultura de muerte y  sometimiento generalizado,  para que las personas dejen de pensar en cambios, soluciones o mejoramiento de las condiciones de vida que como seres humanos nos merecemos todos, sin distingo alguno.  No sólo por mandato de la mayoría de los credos religiosos del mundo, sino como principio filosófico existencialista de alcanzar la  felicidad del hombre.

Precisamente los estudiosos de la corriente  existencialista, Sartre, Unamuno entre otros, defendieron la tesis de la libertad de las personas como individuos, de su libre elección y de la necesidad de ser felices, sin  representar peligro alguno para la sociedad o para sus congéneres.

FRUSTRACIÓN SOCIAL  

En las actuales generaciones hay un sentimiento de frustración respecto de quienes detentan los  poderes político, económico y social, es decir acerca de quienes  han tomado las decisiones de estado a partir de los años 90 cuando se inició el modelo de apertura de las economías y se intensificaron las políticas  trazadas por los académicos y  tecnócratas. Primero con el liberalismo  Manchesteriano y ahora con el capitalismo financiero y la asunción de las empresas multinacionales tanto industriales como bancarias, que dictan las políticas no sólo de sus propias corporaciones, sino las que deben implantarse en la mayoría de países del orbe, por los gobiernos de turno, actuando  como poderosas entidades privadas que determinan el destino de sus pueblos, las directrices administrativas  y hasta lo que les es permitido consumir, producir y comercializar.

LA LIBERTAD DE INFORMACIÓN  

Los medios de comunicación alternativa, las redes sociales y en menor escala, algunos de la prensa, la radio y la televisión tradicionales del mundo, han dejado entrever la existencia de una componenda internacional de eso grupos privilegiados que dirigen la economía en casi todos su matices a partir de la banca multilateral y las corporaciones, de enrumbarnos hacia un  nuevo orden mundial en el cual, los seres humanos prácticamente quedaríamos reducidos a la categoría de zombis, eunucos y predispuestos a obedecer sin protesta las pautas de consumo y a depender enteramente de la Banca por cuanto ni el dinero será una propiedad de quien lo obtiene, sino de las corporaciones.

PROPÓSITOS DE UN NUEVO ORDEN MUNDIAL    

El afán de desaparecer el efectivo bajo el prurito de evitar la contaminación con el covid-19 o las pandemias que ya se anuncian por uno de los multibillonarios que dirige una de esas multinacionales, parece estar edificado bajo la premisa de hacerse al control total del ser humano;  quien dependerá en todo caso de una tarjeta, chip o cualquiera otro adminículo que hora están tan de boga en esta alocada carrera de la electrónica y que de no poseerse haría que la persona, prácticamente desaparezca del mapa social, o no pueda pertenecer a ese nuevo orden mundial.

Es la razón esencial entonces,  por la cual  las personas mayores de 70 años o de menor edad,  que tengan morbilidades de salud,  quedan expuesta al Covi-19  y a los virus pre anunciados, los cuales se encargarán  de pasarlas a mejor vida. En esa dimensión no requieren  de tarjeta, ni chip  y el costo de las pensiones aminoraría la carga a los Presupuestos Públicos y a los Fondos Privados.

En cambio mientras estén con  vida, representan un mayor costo para la seguridad social y nada representan para la sociedad de  consumo,  pues los ancianos generalmente son ahorradores compulsivos y  tratan de atesorar al máximo, para no morir en la pobreza.  Lo que no pudieron conseguir  mientras eran productivos, por andar  consumiendo sin medida esos bienes y servicios ofrecidos por las mismas corporaciones que ahora los miran con desdén.

Y entonces se pregunta la ciudadanía, para que la vacuna? No se trataría entonces solamente de  salvar la gente mayor de ese agente virulento que los está matando; sino de inocular cambios genéticos  en la manera de pensar, de sentir, de aspirar de la predisposición  a la manera de comprar de la población del mundo a través de nuevas tecnologías de mercado,   lo  que ha generado esa otra carrera contra el tiempo de las farmacéuticas multinacionales, que al fin y al cabo se van a quedar con una jugosa ganancia que al fin y al cabo pagaremos de nuestro peculio los que quedemos con vida después de la pandemia,  a través de los impuestos directos e indirectos que como nueva vacuna nos van a incluir en las reformas tributarias venideras y durante muchos años. Hay que estar mentalmente  preparados y con actitud valerosa, frente al nuevo orden mundial, para no sucumbir ante esa realidad que se avecina y que echaría por tierra los principios de la moral religiosa y  de la filosofía decantados durante los últimos 2000 años.

Salex_ruedam@hotmail.com

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