A cerca de 900 niños de Santander, en 2024, un convenio oficial les dio la garantías alimentarias y médicas para que no tuvieran riesgo de desnutrición.
Se trata del programa 1.000 días para cambiar el mundo, esfuerzo mancomunado entre el Hospital Universitario de Santander, HUS, y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf.
De acuerdo con el gerente del HUS, Ricardo Hoyos Lanziano, “a 816 niños de Santander, en riesgo de desnutrición, se les garantizó raciones alimentarias, pero además se les hizo un seguimiento por nutrición, psicología, también les brindamos vacunación, asistencia médica, entre otros”.
Hoyos Lanziano destacó que, gracias a esta iniciativa, el año pasado no hubo muertes por desnutrición infantil en el departamento”.
Asimismo, se reportó que, del total de beneficiado, 31 niños quedaron en riesgo de desnutrición y tres en condiciones de desnutrición. A ellos se les adelanta seguimiento y atención. Los restantes 782 menores salieron adelante.
Entre otros, el programa llegó a 18 municipios como Sabana de Torres, Bucaramanga, Girón, Piedecuesta, Cimitarra, Barrancabermeja, Puerto Wilches, Playón, Bolívar y Sucre.
El directivo afirmó que todas las raciones para los niños se prepararon con productos comprados a campesinos de las zonas impactadas.
Para este año se espera que el cupo de beneficiados se aumente a 1.300. La iniciativa llegará a provincias como García Rovira y Vélez.
En el programa contra la desnutrición se incluyeron a 84 madres gestantes que se encontraban en riesgo.