La escuela ambiental se desarrollará con las organizaciones y comunidades que vienen trabajando para atender las problemáticas del agua en Curití, Barichara, Pinchote, Charalá y Mogotes, que están directamente conectadas con el río Fonce.
Alumnos del Colegio Eduardo Camacho Gamba de Curití fueron los integrantes de la primera jornada del proyecto ‘Escuela ambiental, el camino del río’ que busca generar conciencia en las comunidades en la importancia de cuidar y proteger las fuentes hídricas de la provincia.
La iniciativa que tuvo su primera jornada en el balneario Pescaderito ubicado en la cuenca de la quebrada Curití, hace parte de la estrategia que este año se desarrolla para la preparación del festival ‘Un grito por el agua’, que este año tendrá su quinta versión.
Sergio Monsalve, coordinador del encuentro, dijo que la escuela se desarrollará con las organizaciones y comunidades que vienen trabajando para atender las problemáticas del agua en Curití, Barichara, Pinchote, Charalá y Mogotes, municipios directamente conectados con el río Fonce, el principal caudal de la provincia Guanentá.

¿En qué consiste la escuela ambiental, el camino del río?
En cada uno de estos municipios se desarrollarán tres talleres. “El primero es una estrategia de cartografía popular, con la aplicación de una metodología de lectura del territorio en donde a través de los sentidos se construye un Dofa sobre la situación de las quebradas y ríos”, dijo Monsalve.
En el caso de los estudiantes curiteños que hacen parte del grupo ‘Guardianes por el agua’ de la institución, la idea de los organizadores es aprovechar todo ese trabajo que se viene haciendo desde Reforestando Fest y Reforestando por el agua, iniciativas que nacieron por la necesidad de proteger la quebrada y que vienen adelantando la creación de ‘Bosque consciente’ una iniciativa de reforestación que tiene el objetivo de recuperar los ecosistemas de los bosques secos tropicales que eran tan características de estas zonas.
“Todas estas apuestas vienen naciendo gracias al trabajo e concientización que venimos haciendo las organizaciones y el festival (…) Ya vamos a llegar a 500 árboles sembrados y 9 de cada 10 árboles se mantienen gracias a la estrategia de adopción de cada especie y a las jornadas que se hacen por ahí cada tres meses”, expresó.

Además de la charla y la identificación de las problemáticas de la quebrada, la primera jornada de la escuela incluyó también la siembra de 50 nuevas plantas.
Escuela ambiental, el camino del río: una estrategia de tres partes
Ya en la segunda fase se desarrolla un taller para transformar ese sentir sobre los ecosistemas en tejidos y pinturas sobre telas y materiales reciclables. “Todo esto que se genere en cada uno de los municipios lo vamos a usar en el lanzamiento del festival para unirlos y crear un en acto simbólico una sola cuenca”, afirmó el coordinador del festival Un grito por el agua.
Cada uno de los talleres en el municipio, debe dejar una serie de ideas y compromisos de diferente índole sobre las acciones que se pueden tomar para la recuperación y la protección de las fuentes hídricas.