El atentado ocurre a 36 días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 31 de mayo.
Un tramo de la Vía Panamericana, una de las principales arterias del suroccidente colombiano, se convirtió este sábado en un escenario de devastación tras un ataque con cilindro bomba que dejó al menos siete civiles muertos y 17 heridos en el sector de El Túnel, en el municipio de Cajibío, Cauca.
La detonación destruyó el asfalto por donde se movilizaban vehículos de servicio público y particulares. La fuerza de la explosión levantó capas de tierra, dispersó rocas a varios metros y dejó un enorme cráter que evidencia la magnitud de la onda expansiva.
A pocos metros del punto del estallido, varios vehículos alcanzados reflejan la violencia del ataque. Un bus de transporte público quedó prácticamente partido en dos, con los vidrios destrozados y la carrocería deformada, detenido entre escombros. A su alrededor, otros automóviles presentan techos hundidos, puertas abiertas y fragmentos esparcidos sobre la vía.
En el lugar también quedaron los cuerpos de las víctimas, algunos parcialmente cubiertos por polvo y residuos, mientras sus pertenencias permanecen dispersas. El atentado ocurre a 36 días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 31 de mayo.
Reacción del Gobierno
El presidente Gustavo Petro condenó el hecho y calificó a los responsables como “terroristas, fascistas y narcotraficantes”, señalando a frentes del Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las antiguas Farc, liderada por alias Iván Mordisco.
“Los frentes de alias Iván Mordisco en el Cauca son delincuentes contra la humanidad y así deben ser tratados”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Ante la gravedad de lo ocurrido, el Gobierno ordenó intensificar la ofensiva militar en el departamento, con énfasis en el rastreo de las finanzas criminales y el fortalecimiento de la inteligencia para debilitar la logística de los grupos ilegales.