El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha contado que trasladó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, en su último encuentro en la Casa Blanca, que si de verdad quería combatir el crimen organizado, debería empezar por entregar algunos de los brasileños que viven en Miami. “Le dije al presidente Trump, ‘si de verdad quiere combatir el crimen organizado, tiene que empezar entregándonos a alguno de los nuestros que vive en Miami’”, ha recordado durante la presentación de un nuevo plan del Gobierno para luchar contra la delincuencia.
“Hablamos de que tenemos propuestas de asfixia financiera, de lucha contra el blanqueo de dinero, y de que parte de las armas que requisamos vienen de Estados Unidos”, ha incidido el mandatario, que ha remarcado que los criminales no solo están en las favelas, sino también en los barrios de alto poder adquisitivo, en el sector empresarial, la judicatura, e incluso en el Congreso, o el fútbol.
La enmienda constitucional propuesta prevé, entre otras cosas, una mayor integración entre las acciones del Gobierno Federal y las de los estados, y aprobar el Sistema Unificado de Seguridad Pública, con el que se pretende integrar las diferentes fuerzas del país para actuar de forma conjunta y unificada. El nuevo plan de seguridad del Gobierno del presidente Lula Das Silva, bajo el epígrafe de ‘Brasil contra el Crimen Organizado’, cuenta con una inversión prevista de unos 1.060 millones de reales para este año, además de una línea de crédito alternativa de 10.000 millones de reales para que estados y municipios puedan dotarse de mejores recursos contra la delincuencia.