La distancia entre ambos candidatos es de menos de 250 mil votos. La de la elección en 1994 fue la más corta en cuanto a votos absolutos.

Un resultado inédito se registró este domingo 21 de junio en el país. La diferencia en la segunda vuelta presidencial es de menos de un punto porcentual. Según el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99,90 por ciento de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria, encabezó la votación con 12’949.162 votos (49,65 por ciento), frente a 12’701.546 (48,70 por ciento) de Iván Cepeda, del Pacto Histórico: una distancia de 247.616 sufragios, equivalente a 0,95 puntos porcentuales.

Si los datos del preconteo se sostienen en el escrutinio, ese sería el margen porcentual más ajustado de las siete segundas vueltas que se han desarrollado en el país, por debajo incluso de la diferencia de 2,11 puntos porcentuales de 1994, cuando se impuso Ernesto Samper. 
Sin embargo, en votos absolutos, la definición del 94 sigue siendo la más estrecha de la historia con apenas 156.585 votos que separaron a Samper de Pastrana. 
Los menos de 250 mil votos que distanciaron a De la Espriella de Cepeda son una brecha mayor en número de sufragios, aunque menor en proporción del total. La razón es el tamaño del censo electoral: 41,4 millones de ciudadanos habilitados hoy, frente a poco más de 17 millones en 1994.
Teniendo en la cuenta esto, el balotaje de este año, según el preconteo, quedaría por debajo del margen de 2022 (3,13 puntos) y del de 1994 (2,11 puntos), y se ubicaría como la definición presidencial más ajustada en términos porcentuales desde que existe la segunda vuelta en Colombia.

Los resultados históricos de las segundas vueltas presidenciales

La segunda vuelta presidencial más reñida, en cuanto a votos, fue también la primera. En 1994, Ernesto Samper, del Partido Liberal, derrotó a Andrés Pastrana, del Partido Conservador, por apenas 156.585 votos —3’733.366 (50,26 por ciento) frente a 3’576.781 (48,15 por ciento)—, una distancia de 2,11 puntos que dejó al ganador apenas por encima del umbral de la mayoría absoluta.
La victoria más amplia se registró en 2010, cuando Juan Manuel Santos se impuso a Antanas Mockus con 9’028.943 votos (69,12 por ciento) frente a los 3’587.975 (27,47 por ciento) del candidato del Partido Verde. La diferencia, de 5’440.968 votos, fue la más holgada de toda la serie y la única que rompió la tendencia de definiciones apretadas. Esa segunda vuelta llegó, además, tras una primera ronda en la que Santos ya había sacado ventaja —6’802.043 votos (46,67 por ciento) contra 3’134.222 (21,50 por ciento) de Mockus—, de modo que el balotaje confirmó y ensanchó una distancia que venía marcada.
Las demás definiciones se ubicaron en el medio, pero ninguna fue tan amplia. En 2014, Santos buscó la reelección y le ganó a Óscar Iván Zuluaga con 7’839.342 votos (50,98 por ciento) frente a 6’917.001 (44,98 por ciento), una diferencia de 922.341 sufragios.
Ese dato es relevante porque Santos había perdido la primera vuelta. Zuluaga, candidato del recién creado Centro Democrático, lo había superado con 3’769.005 votos (29,28 por ciento) contra 3’310.794 (25,72 por ciento), una ventaja inicial de 458.211 votos que el entonces presidente revirtió en el balotaje.
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