Las familias denuncian que las EPS solo ofrecen terapias de corta duración, mientras sus hijos requieren atención y acompañamiento permanente, como lo hacía la institución a la cual fueron por 30 años. Gran mayoría de las familias tienen hijos adultos
Al menos 60 familias de Santander denuncian que sus hijos y familiares con discapacidad cognitiva quedaron sin atención tras el cierre de Elogios, una IPS de Bucaramanga que durante cerca de 30 años brindó atención y acompañamiento a esta población.
La institución quedó bajo la lupa en 2025 por denuncias de presunto maltrato y tortura contra pacientes. Tras las investigaciones, la Secretaría de Salud de Santander encontró incumplimientos en siete estándares de habilitación y ordenó el cierre de varios servicios.
Ahora, las familias aseguran que las EPS no les han ofrecido una alternativa que responda a las necesidades de pacientes que requieren terapias continuas y acompañamiento durante el día.
“Mi hija tiene 32 años, mi hija tiene autismo y retardo. Allí me la atendían”, contó Alexander Márquez, padre de una paciente.
Carmen Emilia, madre de un paciente y adulta mayor de 73 años, aseguró: “Somos de varias EPS y quedamos desamparadas. Tenemos niños de autismo o TDA, además ya son adultos y no solo es ir a una terapia de media hora. En gran mayoría de los casos están teniendo retrocesos en los tratamientos”.
Para Rocío Martínez, madre de una mujer mayor de 30 años, la falta de un lugar donde dejarla también afecta su propia vida: “Yo soy de la tercera edad, no tengo con quién dejarla. Si tengo una cirugía, me toca perderla porque, si nadie me la cuida, ella puede convulsionar”.
Otra madre Luz Mery Barrera relató que su hija de 27 años permanece sin el acompañamiento que necesita mientras ella trabaja: “Ella está comiendo hilo. Incluso ya me ha tocado hacerle lavado estomacal y tiene muchas condiciones cognitivas”.
Las familias piden una mesa de trabajo con las EPS y las autoridades de salud para definir una ruta de atención. Clara Rueda, una de las acudientes, reclama: “Buscamos que nos sentemos en una mesa de trabajo de diferentes EPS, que nos den soluciones”.
Los familiares aseguran que incluso acudieron a la vía judicial y que una tutela ya cumplió el plazo sin recibir respuesta. Advierten que algunos pacientes presentan autismo, epilepsia, ansiedad y problemas de conducta, por lo que requieren continuidad en sus tratamientos y acompañamiento especializado.