Cuando me desplazo por la ciudad tengo momentos de desazón y congoja al observar como la BUCARAMANGA BONITA ya no es la misma; solo un recuerdo, una leyenda, un pasado. Me pregunto: ¿que nos paso ? Si íbamos bien, éramos ejemplo en Colombia, progresábamos, teníamos un plan vial de grandes proyecciones para desembotellar la meseta, lo diseñamos en varias fases y los alcaldes lo cumplimos al pie de la letra sin importar nuestro origen político y así construimos Inter cambiadores, puentes, viaductos, vías etc. Así mismo edificamos hospitales públicos, y centros de salud, colegios , polideportivos y como disminuimos la pobreza con programas sociales, teníamos más seguridad. La ciudad se estancó, no hay macroproyectos viales, el tránsito vehicular colapsado, las zonas verdes de las vías o separadores destruidos y llenos de maleza, la capa asfáltica deteriorada, el equipamiento urbano inexistente etc.
Eramos la ciudad de los parques; hoy no, estos están abandonados, llenos de maleza y se convirtieron en templos del vició.
Nos preciabamos de ser la ciudad más limpia de colombia, la recolección de basuras, el aseo y limpieza de calles era fundamental, hoy no tenemos sitio para la disposición final de basuras con suficiente tecnología y la autoridad ambiental y los jueces permanentemente ordenan su cierre colocándonos en situación de riesgo de la salud pública.
La ciudad más cordial de Colombia; cual? nos volvimos atarvanes, ausentes de civismo, insolidarios, mal educados, violentos, irrespetuosos, sin cultura vial, golpeamos a la autoridad y nos pasamos por la faja las normas.
La clase gremial era reconocida por su liderazgo y emprendimiento en el pais, eran ejemplo y escalaban a las altas posiciones gremiales las cuales dirigían a nivel nacional, hoy no sobresalen.
Los políticos se destacaban en el escenario nacional y en el congreso , ahora muchos nos deshonran y nos avergüenzan, ocupamos varias carteras ministeriales, teníamos candidatos presidenciales.
La industria era portentosa no solo en hidrocarburos sino en avicultura , ganadería, agricultura , confecciones, calzado , orfebrería y joyería, metal mecánica , autopartes etc. Hoy muy disminuida, sin mercados, disgregada, insolidaria y sin ayuda oficial.
El populismo y la politiquería de parcelar las administraciones y entregarla como cuota política a los corporados no existía. La tecnocracia era fundamental para el desarrollo. El interés colectivo primaba sobre el particular.
Todos estos logros gracias a una simbiosis del sector público con el privado y a buenos gobernantes, preparados, respetuosos, experimentados y no improvisados y a una clase gremial unida y comprometida con el desarrollo de la ciudad y del departamento.
La corrupción, el populismo y la politiquería carcomieron la administración pública y sembraron la desconfianza en sus ciudadanos que conviven en la anarquía, en la ausencia de autoridad, en manos del hampa y en la desigualdad.
Solución. Formar nuevos dirigentes y seleccionar adecuadamente a los gobernantes.
Quien lo hace. ? La academia, los gremios y el pueblo consciente y responsable.
Carlos Ibáñez Muñoz
Exalcalde de Bucaramanga
Octubre 14 de 2026

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