Desde su llegada a Minnesota, el ‘10’ solo ha jugado 39 minutos de manera oficial.
James Rodríguez vuelve a ser el centro de atención debido a su limitada participación en el campo de juego. El Minnesota United se prepara para un nuevo compromiso en la Major League Soccer (MLS), y la presencia del volante colombiano es, una vez más, motivo de duda.
Tras la jornada de entrenamiento del pasado viernes 10 de abril, el periodista Andy Greder, encargado de la cobertura de la liga estadounidense, adelantó que el mediocampista no tiene asegurado su lugar para el partido contra San Diego este sábado 11 de abril, según comentó el entrenador del equipo Cameron Knowles.
Esta situación se presenta semanas después de la doble fecha de amistosos internacionales de preparación para la Copa del Mundo 2026.
Durante dicha convocatoria, Rodríguez participó en ambos encuentros, pero posteriormente sufrió un cuadro de deshidratación que requirió atención hospitalaria. Ante este hecho, el club emitió un comunicado oficial para desmentir versiones que vinculaban el estado de salud del jugador con una enfermedad llamada rabdomiólisis.
Antecedentes y ritmo de competencia
La escasez de minutos para el mediocampista no es una situación aislada. Su reciente llegada al fútbol de Estados Unidos estuvo precedida por un periodo extenso como agente libre.
Los registros oficiales indican que la última ocasión en la que el volante disputó los 90 minutos de un partido a nivel de clubes fue el primero de noviembre de 2025, cuando integraba la nómina del Club León en la liga mexicana. Desde su incorporación a la MLS, el jugador ha tenido dificultades para establecer una regularidad que le permita retomar su nivel físico óptimo.
¿Cómo afecta esto a la Selección Colombia?
El presente del jugador genera preocupación en el entorno técnico del equipo nacional. El seleccionador Néstor Lorenzo mantiene al futbolista como una pieza central en la estructura de ataque para el certamen mundialista.
No obstante, su rendimiento en los últimos compromisos amistosos fue objeto de críticas por parte de los aficionados, quienes señalan la falta de ritmo como el principal factor de su bajo desempeño.
A menos de dos meses del inicio del Mundial, la falta de competencia del volante genera interrogantes sobre el funcionamiento de Colombia, puesto que se medirá ante rivales como Portugal y la República Democrática del Congo, los cuales podrían complicar el paso a la segunda fase de la Tricolor.
La ausencia de actividad constante en su club condiciona el esquema que el cuerpo técnico nacional pretende implementar en la fase de grupos, donde la exigencia física y técnica será superior a la de las jornadas de preparación.