Hogan, el histórico campeón que llevó la lucha libre al estrellato mundial.
Este 24 de julio de 2025, el mundo del deporte recibió una noticia que conmocionó a generaciones enteras: murió Hulk Hogan a los 71 años.
La leyenda de la lucha libre estadounidense, ícono indiscutido del entretenimiento deportivo en los años 80 y 90, dejó un legado que trasciende generaciones y que ayudó a catapultar la WWE a niveles de popularidad global.
Más allá de su paso por la televisión y el cine, Hogan será recordado por su influencia dentro del cuadrilátero, donde se forjó como uno de los gladiadores más reconocidos de la historia.
Del bajo al encordado: los inicios de una leyenda
Terry Gene Bollea, conocido mundialmente como Hulk Hogan, nació el 11 de agosto de 1953 en Augusta, Georgia. Durante su juventud mostró interés por el béisbol y la música, llegando a tocar el bajo en una banda llamada Ruckus.
Sin embargo, su vida dio un giro definitivo cuando conoció a los hermanos Jack y Gerald Brisco, luchadores profesionales que vieron potencial en su imponente físico y lo presentaron ante Hiro Matsuda, quien sería su primer entrenador.
El inicio en la lucha libre no fue fácil. En su primera sesión, Matsuda le rompió la pierna como una forma extrema de probar su compromiso con este exigente deporte. Aun así, Bollea no se rindió. Se recuperó y en 1977 debutó profesionalmente en Fort Myers, Florida.
El nacimiento de Hulk Hogan
Antes de adoptar el nombre con el que pasaría a la historia, Bollea probó suerte en el ring bajo varios alias como Sterling Golden y Super Destroyer. Pero sería como Hulk Hogan que alcanzaría la cima.
El apodo “Hulk” nació cuando fue comparado con Lou Ferrigno, el actor que interpretó a El Increíble Hulk, mientras que el apellido “Hogan” fue idea de Vince McMahon Sr., fundador de la World Wrestling Federation (WWF), hoy conocida como WWE.

Ya como Hulk Hogan, se convirtió en la cara visible de la lucha libre estadounidense, representando los ideales de fuerza, coraje y espectáculo. Su estilo, caracterizado por la teatralidad, el carisma desbordante y la capacidad de conectar con el público, marcó una época y transformó a la lucha libre en un fenómeno cultural.
Un palmarés digno de un ícono
A lo largo de su carrera, Hogan conquistó 12 títulos mundiales: seis bajo la bandera de la WWF/WWE y otros seis en la World Championship Wrestling (WCW). Fue la figura central en múltiples ediciones de WrestleMania, el evento más importante del calendario de la WWE.
Una de las batallas más recordadas en su carrera ocurrió en WrestleMania III, donde protagonizó un épico combate contra André el Gigante.

En una escena que quedó grabada en la memoria de los fanáticos, Hogan levantó y derrotó a su colosal rival, un momento que no solo simbolizó su fuerza física, sino su estatus como superestrella global.
Hogan también fue pieza clave en la formación de la New World Order (nWo), un grupo que revolucionó las historias de la lucha libre en los años 90 y le dio una segunda vida como villano en WCW.
Más allá del ring: la carrera actoral y su vida personal
Aunque su leyenda nació en el ring, Hulk Hogan también se convirtió en una figura mediática. Participó en películas como Rocky III, donde interpretó al luchador Thunderlips, y protagonizó la serie televisiva Thunder in Paradise, consolidando su imagen como una figura de la cultura pop estadounidense.
En su vida personal, Hogan vivió episodios complejos. Estuvo casado en tres ocasiones: primero con Linda Claridge, con quien tuvo dos hijos (Brooke y Nick), luego con Jennifer McDaniel y finalmente con Sky Daily, instructora de yoga.
También enfrentó controversias que afectaron su imagen pública, como la filtración de un video sexual, comentarios racistas que lo llevaron a ser expulsado temporalmente del Salón de la Fama de la WWE y diversos problemas de salud que lo obligaron a someterse a más de 25 cirugías.
A pesar de estos altibajos, nunca se alejó completamente de sus seguidores. En sus últimos años se mantuvo activo en redes sociales, compartiendo mensajes sobre superación personal, recuerdos de su carrera y mensajes positivos para sus fanáticos.
Un legado que perdura
Hulk Hogan fue mucho más que un luchador. Fue pionero, ídolo de multitudes, villano carismático, campeón incansable y un emblema del wrestling como espectáculo deportivo y cultural.

Con su partida, se cierra un capítulo dorado en la historia de la lucha libre, pero su imagen, con la camiseta rasgada, la bandana amarilla y los brazos alzados, vivirá eternamente en el recuerdo de los fanáticos.
Hoy, el mundo del deporte despide al hombre que convirtió el ring en un escenario de sueños y espectáculo. Hulk Hogan ya no está, pero su espíritu sigue luchando en la memoria colectiva del pancracio mundial.