Rusia recibe a su aliado de muchos años, pero se niega a confirmar un asilo. La transición en Siria debe garantizar una “rendición de cuentas” por sus crimenes, sostiene la ONU.
Las imágenes de los sirios celebrando no solo en su país, sino en las principales plazas del mundo entero con conmovedoras. Millones habían tenido que huir por las consecuencias de una de las más crueles guerras de los últimos tiempos. El lunes, muchos de ellos agradecen la caída del presidente Bashar al Asad, quien huyó de Damasco a Moscú el domingo, expulsado por una espectacular ofensiva de los rebeldes islamistas, que ha significado un punto de inflexión en la historia de este país gobernado durante 50 años por su clan familiar.
Un gran número de combatientes rebeldes se reunieron en la Plaza de los Omeyas, donde se sumaron otros sirios civiles para celebrar a bordo de sus vehículos la caída de Al Asad. “Es indescriptible, no pensábamos que esta pesadilla iba a terminar, estamos renaciendo”, dijo con entusiasmo Rim Ramadan, de 49 años, una empleada del ministerio de Finanzas, que celebraba en la plaza. “Llevábamos 55 años con miedo a hablar, incluso en casa, nos decíamos que las paredes tenían oídos. Te sientes como si estuvieras viviendo un sueño”, agregó con el sonido de fondo de bocinas y detonaciones de celebraciones.
El 27 de noviembre, una coalición de rebeldes liderada por el grupo islamista radical Hayat Tahrir al Sham (HTS) de Abu Mohammad al Jolani lanzó una ofensiva desde su feudo en Idlib, noroeste del país. En diez días, ante el colapso de las fuerzas gubernamentales, los rebeldes conquistaron vastos territorios y las principales ciudades de Alepo (norte), Hama (centro), Daraa (sur) y Homs, antes de entrar en la capital. Se trata de la ofensiva más espectacular desde el inicio de la guerra civil en 2011, que comenzó tras la sangrienta represión de las manifestaciones prodemocráticas y que dejó más de 500.000 muertos.
Sin embargo, no todo lo que viene será una fiesta. “Durante años, el mapa estratégico estadounidense de Oriente Medio estuvo dominado por Irán en el centro de poder de una “media luna chiita”, con Siria como embudo para las armas iraníes utilizadas por grupos terroristas para atacar a Israel y como hogar de las armas iraníes. Presencia naval y aérea en la región”, asegura el New York Times. El medio asegura que “El derrocamiento del gobierno de Assad podría significar el cierre de las bases rusas en Siria y el corte del camino de Irán hacia Hezbolá. Ahora Irán, ahora vulnerable, tendrá que decidir entre la negociación y la bomba”.
6:00 a.m: “En cuanto al paradero del presidente Al Asad, no tengo nada que decirles”
El Kremlin declinó confirmar los reportes de que el derrocado presidente de Siria, Bashar al Asad, huyó a Rusia, después de que agencias de prensa rusa informaran, citando fuentes del gobierno, que el dirigente y su familia estaban en Moscú y recibieron asilo por motivos humanitarios.
“En cuanto al paradero del presidente Al Asad, no tengo nada que decirles”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a la prensa. “Lo ocurrido sorprendió al mundo entero. Nosotros no somos una excepción”, agregó.
5:30 a.m: Rendición de cuentas por los crímenes en Siria, ONU
El proceso de transición en Siria tras la caída del presidente Bashar al Asad debe incluir una rendición de cuentas de los responsables de los crímenes cometidos bajo su mandato, declaró este lunes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.
“La transición política debe asegurar que haya una rendición de cuentas de los autores de violaciones graves y es imperativo garantizar que los responsables rindan cuentas”, declaró Turk a la prensa y pidió también un compromiso para “la protección de todas las minorías, y evitar represalias y acciones de venganza”.
*Con información de AFP