Un video captó el ataque sicarial en el que un niño de tres años resultó gravemente herido por una bala perdida. Un hombre murió en estos mismos hechos.
Las cámaras de seguridad son pieza clave en la investigación del ataque armado ocurrido en el barrio El Llanito, en Girón, durante la madrugada del pasado 16 de marzo. El hecho dejó un saldo trágico: un hombre asesinado, otro herido y un niño de tres años en estado crítico.
A través de redes sociales se difundió un video en el que se observa el momento exacto del ataque, ocurrido hacia las 12:06 a.m. del domingo. Varias personas departían de manera independiente a las afueras del establecimiento de razón social ‘La Mejor Parada’, ubicado en la carrera 29 con calle 34 del mencionado barrio.
El ambiente festivo se acabó cuando dos delincuentes llegaron en una motocicleta negra. Uno de ellos, vestido con una chaqueta blanca y casco, desenfundó un arma y disparó indiscriminadamente contra un grupo de personas sentadas en un andén.
El niño se encontraba en un grupo aparte con su madre, demás familiares e incluso había otra menor de edad jugando con un celular. Ellos se encontraban sentados en unas sillas amarillas, a pocos metros de quienes era el objetivo de los sicarios.
El video captó al pistolero disparar en ráfaga, sin importarle llevarse por delante a alguna inocente.
En medio del pánico, varios de los presentes intentaron resguardarse lanzándose al suelo o corriendo dentro del establecimiento. Cuando cesaron los disparos, Hadson Geney Rojas Ortega, de 30 años, y Jaime Torres Zambrano, de 55 años, cayeron.
Un hombre levantó al niño herido, notó la gravedad de la lesión y, junto a su madre, salieron en búsqueda de algún transporte.
Las imágenes mostraron el drama y la angustia de los presentes, quienes, por miedo, tardaron en auxiliar a los otros dos heridos. Solo cuando llegó la Policía se realizó el traslado de los lesionados a un centro asistencial.
Niño de tres años lucha por su vida
El menor de edad permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos de la Clínica San Luis de Bucaramanga, en estado crítico.
Según el reporte médico conocido por Vanguardia, el niño fue sometido a una cirugía realizada por el equipo más calificado de la clínica. No obstante, la trayectoria del proyectil habría afectado algunas vértebras cervicales y la cuenca medular, complicando su estado de salud.
Hadson Geney Rojas Ortega no logró sobrevivir. Recibió dos disparos en la cabeza y murió mientras era trasladado a la Clínica de Girón.
Por su parte, Jaime Torres Zambrano, quien se encontraba al lado del hoy fallecido, pero no compartía con él, recibió dos impactos de bala: uno en el brazo y otro en la espalda. Según informaron las autoridades, se recupera satisfactoriamente.
¿Disputa por el control del microtráfico en Girón?
Aunque las autoridades aún no han confirmado las causas del ataque, esta redacción conoció que una de las principales hipótesis apunta a una disputa por el control del tráfico de estupefacientes en Girón.
Al parecer, los hombres que acompañaban a Hadson Geney Rojas Ortega serían allegados a un sujeto conocido con el alias de 750, quien también fue asesinado en el barrio El Llanito el pasado 4 de febrero.
Hasta el momento, la Policía Metropolitana de Bucaramanga no ha determinado si el ataque estaba dirigido específicamente contra Rojas Ortega o contra el grupo de hombres con los que se encontraba.
Se conoció, además, que la víctima fatal tenía antecedentes judiciales y registros en calidad de indiciado por los delitos de receptación, lesiones personales y hurto.
Las investigaciones continúan para dar con los responsables de este ataque que causó conmoción en el municipio de Girón.