Djokovic sueña con el título 25 en el Open de Australia 2026 y desafía a la nueva era.Novak Djokovic se resiste a convertirse solo en pasado. A sus 38 años, con la historia escrita en letras doradas y récords aún al alcance, el serbio vuelve al Open de Australia convencido de que todavía tiene algo que decir, incluso frente al dominio reciente de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
El balcánico aterriza en Melbourne con varios hitos en el horizonte. El más simbólico, la posibilidad de conquistar su título de Grand Slam número 25, lo que lo convertiría en el campeón más longevo de la historia.Su último grande fue el US Open 2023, y desde entonces ha gestionado su calendario con cautela, priorizando la salud por encima de la urgencia competitiva.
Djokovic no compite oficialmente desde principios de noviembre, cuando levantó el trofeo número 101 de su carrera en Atenas. Hace dos semanas decidió bajarse del ATP de Adelaida al no sentirse al cien por ciento. “Necesito más tiempo para recuperarme”, explicó en rueda de prensa, dejando claro que su prioridad es llegar en las mejores condiciones posibles al torneo que más alegrías le ha dado.
“He jugado aquí 21 veces. Es el ‘Happy Slam’, el torneo donde más éxitos he tenido. Se habla mucho del 25, pero de momento me quedo con el hecho de que ya tengo 24”, afirmó con una sonrisa que mezcla ambición y experiencia.
El serbio admitió la superioridad reciente de Alcaraz y Sinner
Lejos de negar la realidad, Djokovic reconoció que el tenis actual tiene nuevos referentes. “Alcaraz y Sinner están a otro nivel”, admitió, aunque de inmediato dejó clara su mentalidad competitiva: “Sé que en un buen día, puedo ganar a cualquiera. Soy el número cuatro del mundo y me gustaría volver a jugar aquí contra ellos. Seguir jugando me permite seguir soñando”.