Una sencilla pero práctica idea revolucionó la forma en la que campesinos de un municipio en Santander preparan sus alimentos.
Durante años, cocinar con leña fue parte de la rutina diaria para 12 familias campesinas de Puerto Parra. El humo llenaba las cocinas, impregnaba las paredes y, lentamente, iba dejando huellas invisibles en sus pulmones.
Sin embargo, el alcalde del municipio, Diectsen Téllez, implementó en hogares del corregimiento Campo Capote un sistema que, a partir del estiércol generado por los cerdos en las cocheras familiares, produce gas natural.
La iniciativa se denomina biogestores y es un sistema en el que la llama arde limpia y sin humo.

“Queremos que más familias tengan acceso a este tipo de tecnologías. Es salud, es empleo, es dignidad para nuestra gente”, aseguró Téllez Cadavid.
Una de las beneficiarias de este programa fue Angélica Barbosa. La mujer expresó que “antes uno cocinaba con leña, y a veces los niños tosiendo, uno con los ojos llorosos, pero no había de otra… pero esto es otro vivir”.
El uso de los biogestores, asimismo, ha activado pequeñas economías familiares, ya que las cocheras, que producen el estiércol, ahora son también fuente de ingreso porque el gas se comercializa con otras familias.

La Alcaldía informó que “la llama limpia busca prevenir enfermedades respiratorias, reducir la tala de árboles y promover el uso de tecnologías amigables con el entorno”.
La meta de las autoridades en el municipio es llegar a cerca de 50 familias beneficiadas.