Los dos próximos partidos al Atlético Bucaramanga le definen la clasificación anticipada a los cuadrangulares del fútbol colombiano.
El Atlético Bucaramanga afrontará dos partidos que podrían marcar el rumbo definitivo del descenso en la Liga BetPlay II-2025. El equipo dirigido por Leonel Álvarez visitará este sábado 4 de octubre a Envigado en el Parque Estadio Sur (2:00 p.m.) y una semana después, el domingo 12 de octubre, recibirá al Unión Magdalena en el estadio Américo Montanini (4:10 p.m.).
Aunque ‘El Leopardo’ no tienen compromisos con la zona baja de la tabla, se convierten en protagonistas indirecto al enfrentar a los dos clubes más comprometidos con el promedio. Tanto Envigado como Unión llegan con la obligación de sumar, pues sus números los tienen prácticamente sentenciados.
El panorama para Envigado es oscuro. El cuadro naranja no ha logrado consolidar un proyecto competitivo en los últimos tres años y sus campañas han sido muy pobres. En 2023 solo consiguió 33 puntos en 40 partidos, en 2024 sumó 29 en 38 juegos, y en lo que va de 2025 apenas acumula 31 en 33 fechas.
Esos números dejan un total de 93 unidades en 111 partidos, para un promedio de 0,84, el segundo más bajo de la Liga.
Unión Magdalena tampoco escapa al drama. Al ser solo un año en primera división, únicamente se le contabilizan los resultados de estos dos semestres. El balance es desolador: 23 puntos en 33 partidos, con un promedio de 0,70, el más bajo del campeonato.
De no lograr un giro radical en sus resultados, ‘El Ciclón’ volverá al estadio Sierra Nevada para disputar la próxima temporada en la segunda categoría.
La situación de estos dos equipos también está condicionada por el rendimiento del Boyacá Chicó, que ocupa la casilla 18 del descenso. Con 113 puntos en 111 juegos y un promedio de 1,02, ‘El Ajedrezado’ tiene una leve ventaja, pero necesita sumar en el cierre del campeonato para evitar que Envigado o Unión le roben la permanencia.
La presión es máxima ante el Bucaramanga
Tanto Envigado como Unión Magdalena llegan a sus duelos contra el Atlético Bucaramanga con la obligación de ganar, sabiendo que un tropiezo los dejaría al borde del descenso. Por su parte, Chicó estará atento, pues sus aspiraciones también dependen de que los otros dos no logren reaccionar.
Bucaramanga, que vive un presente tranquilo y se mantiene en la pelea por posiciones de privilegio, se transforma en un juez silencioso del drama.
Su desempeño podría sentenciar el futuro de dos históricos que luchan por no despedirse de la primera división.