El proyecto beneficiará a más de cien familias rurales que en la actualidad se alumbran usando mechones o plantas de gasolina.
Un total de 133 familias que residen en zonas rurales de Barrancabermeja, quienes históricamente no han contado con el servicio de energía eléctrica, serán beneficiadas con la instalación de sistemas fotovoltaicos autónomos. Así lo confirmó la Secretaría de Ambiente y Transición Energética esta semana en el inicio del proceso de socialización del proyecto.
La iniciativa contempla una inversión de $4.232 millones y se desarrollará en los corregimientos Ciénaga del Opón, El Llanito y San Rafael de Chucurí. El objetivo es suministrar energía solar a viviendas que nunca han estado conectadas a la red eléctrica.
“El proyecto consiste en la implementación de paneles solares para vivienda no interconectadas es decir para gente que hace mas de 50 años no tiene luz. Vamos a garantizar sistemas integrados tecnológico con baterías de litio, paneles solares, instalación de cuatro luminarias internas, es decir de 4 bombillos tipo led y se garantiza también interruptores para que la comunidad pueda tener luz”, explicó leonardo Granados, Secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja.
De acuerdo con el cronograma, la ejecución tendrá una duración de ocho meses y se espera que aproximadamente 30 días inicien las obras. La verificación técnica comenzará la próxima semana en las primeras viviendas seleccionadas. “Este martes iniciamos el proceso de verificación con la Unión Temporal que va a desarrollar el proyecto, el propósito es garantizar el acceso a energía limpia y continua en hogares donde históricamente no ha existido este servicio. Es una intervención que combina cobertura social y sostenibilidad ambiental”, señaló Granados.
Las veredas Caño Ñeque y La Florida serán las primeras beneficiadas. En ambos territorios, las familias han dependido durante años de fuentes precarias como plantas de gasolina para suplir mínimamente sus necesidades energéticas.
El proyecto se enmarca dentro del componente de transición energética del Plan de Desarrollo Distrital. Su implementación responde, además, a lineamientos nacionales que promueven el uso de fuentes renovables en regiones donde la conexión a redes eléctricas convencionales no es viable por razones geográficas o económicas.
Tienen décadas sin luz
En la vereda Caño Ñeque, del corregimiento Ciénaga del Opón, el anuncio del proyecto fue recibido con una mezcla de escepticismo y esperanza. Según la comunidad las generaciones anteriores vivieron y murieron sin conocer lo que era tener luz en sus viviendas. Para muchos de sus habitantes, este servicio básico ha sido una deuda histórica no saldada por los gobiernos de turno.
“Nuestros abuelos y tatarabuelos se murieron sin saber lo que era tener luz. La vereda nunca ha tenido luz. Para nuestros hijos, la falta de electricidad ha sido motivo para irse del campo y no volver. Los jóvenes hoy en día todo es tecnología y si el celular se les apaga no hay donde cargar”, expresó Rosario Simanca, presidenta de la Junta de Acción Comunal.
Las comunidades han sobrevivido y se han alumbrado durante décadas utilizando mechones o plantas de gasolina, cuyo mantenimiento y operación resultan costosos además de representar un riesgo para la salud de la población.
“Nunca hemos tenido luz, y hoy es una alegría que vayamos a ser beneficiados. Ya hacíamos esto un sueño imposible y ya con luz la gente va a poder tener sus electrodomésticos. Nadie se imagina lo que es estar con mechones, velas y dormir sin un ventilador cuando acá las temperaturas son altas”, dijo María Mosquera, líder del corregimiento Ciénaga del Opón.