Los transportadores advierten que la emergencia vial ocasionada por la socavación del río Chicamocha está afectando la entrega de mercancías y aumentando los costos logísticos en Santander. Hasta cinco horas más deben recorrer los vehículos de carga para transportar mercancías hacia Bogotá.
Los camioneros de Santander alertaron sobre el incremento en los costos operativos y las pérdidas económicas que les ha generado la prohibición del paso de vehículos de carga por la vía Bucaramanga–San Gil, afectada por la socavación del río Chicamocha. Los transportadores aseguran que los desvíos obligatorios les están sumando entre cuatro y cinco horas adicionales a sus recorridos.
Para cumplir con la entrega de mercancías y productos, los conductores han tenido que utilizar la Troncal del Magdalena Medio, una ruta más extensa que, además de incrementar el tiempo de viaje, representa mayores gastos en combustible, peajes y alimentación.
José Luis Prada, representante del Sindicato de Camioneros de Santander, aseguró que la situación está afectando gravemente al gremio y cuestionó la demora en la atención de las emergencias viales en el país: «Esto ocasiona pérdidas considerables para la economía del camionero tradicional y las empresas de transporte. Estamos exigiendo al Invías y a la ANI que solucionen rápidamente este problema. Son muchas las situaciones en el país donde se cae una bancada y las soluciones tardan demasiado, mientras nos toca tomar rutas alternas que no son las más adecuadas para el tránsito de tractomulas», afirmó.
El líder transportador señaló que algunas de las vías utilizadas como desvíos son destapadas, angostas y no cuentan con las condiciones necesarias para soportar el tránsito constante de vehículos pesados, lo que aumenta el riesgo de accidentes y genera nuevas afectaciones en la movilidad.