El cabecilla de la estructura Rodrigo Cadete había sido detenido en en 2024 en medio de una polémica caravana de vehículos de la UNP.
Una ofensiva militar ordenada por el presidente Abelardo de la Espriella en Guaviare dio con la muerte de Juan Antonio Agudelo Salazar, conocido con el alias de Urías Perdomo, quien era considerado mano derecha de alias Calarcá y quedó libre tras ser capturado en el 2024.
Agudelo Salazar se desempeñaba dentro de las disidencias Estado Mayor de Bloques y Frentes como el el cabecilla principal de la estructura ‘Rodrigo Cadete’ y formaba parte del Bloque Jorge Suárez Briceño.
Su caída se dio en la Operación Amón, que se efectuó en la madrugada de este jueves, 27 de agosto. Este despliegue se ejecutó en una zona rural del municipio de El Retorno, en el departamento de Guaviare y se desarrolló de forma conjunta entre Fuerzas Militares y la Policía además de Fuerza Aérea Colombiana. Primero se hizo un bombardeo estratégico de precisión y luego hubo una incursión terrestre de comandos armados para asegurar el campamento ilegal.
El operativo arrojó la muerte de aproximadamente 11 militantes de las disidencias, la captura de dos personas y el decomiso de un importante arsenal de guerra consistente en 11 fusiles, 5 ametralladoras y abundante material de intendencia.
¿Quién era alias Urías Perdomo?
Este cabecilla abatido por las Fuerzas Militares tenía una gran influencia en el departamento de Caquetá, donde figuraba como uno de los hombres más buscados por las autoridades locales. Era requerido por delitos de extorsión, homicidios, secuestros y atentados contra la Fuerza Pública.
A alias Urías Perdomo se le atribuye la autoría del atentado terrorista contra la estación de Policía del municipio de Cartagena del Chairá (Caquetá) en febrero, además de ser el responsable del secuestro con fines de reclutamiento forzado de cinco menores de edad en marzo y que fueron rescatados por el Ejército.
Agudelo Salazar alcanzó a ser detenido el 23 de julio de 2024 en el municipio de Anorí, por el Ejército Nacional, en momentos en que se movilizaba de manera irregular en una caravana de vehículos de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Pese a la gravedad de su prontuario, quedó en libertad poco tiempo después, esto debido a que el entonces gobierno de Gustavo Petro lo designó como “gestor de paz” en el marco de las conversaciones de la Paz Total, algo que conllevó a la suspensión temporal de sus órdenes de captura para facilitar los diálogos.
El Ministerio de Defensa ofrecía una recompensa de hasta 400 millones de pesos por información que permitiera su localización y captura.