Luis Díaz tuvo su noche ideal en el Azteca y pasó a la historia en el mismo escenario donde otros grandes futbolistas escribieron la suya. Fue titular en el partido de Colombia ante Uzbekistán, debutó en el Mundial 2026 y se consagró con una actuación top.
La espera terminó. Al cumplir 29 años, a Díaz solamente le restaba algo en su vida, jugar un Mundial con su amada Selección Colombia.
Este 2026 le entregó ese regalo. Y fue mucho más de lo pensado.
Por izquierda, su zona de mayor comodidad en cancha, hizo estragos pese a unos primeros 25 minutos que no estuvieron muy finos.
Atrapado en una línea defensiva de Uzbekistán que hizo su trabajo a la perfección, a Lucho le costó ser el factor de desequilibrio en el último tercio. Algo que cambió cuando se cumplieron 30 minutos.
Primero, asustó a Uzbekistán con un zurdazo dentro del área que hizo temblar el arco rival. El poste, el bendito poste, evitó lo que iba a ser su primer gol en un Mundial. Tranquilo, Lucho. La revancha estaba cerca.
La primera mitad culminó 1-0 gracias a Luis Díaz, que sacó a relucir su visión de jugador de élite para encontrar a Dani Muñoz a espaldas de la defensa rival.
El lateral la metió de primera, con una volea impactante. Imposible para el arquero rival.
En la segunda etapa, Luchito se sacó las ganas de poner a celebrar a su gente. Gustavo Puerta recuperó una pelota clave cuando Uzbekistán estaba desarmado atrás y habilitó a Díaz, que le pegó de primrea con su pierna derecha.
El arquero rival adivinó su intención y llegó a tocar la bola, pero no fue suficiente. Gol de Luis Díaz. El desahogo fue brutal, tanto de él como de todos los presentes en un Azteca que parecía ser el Metropolitano de Barranquilla.
Luis Díaz completó casi 90 minutos mundialistas soñados. Asistió, metió gol, se fue ovacionado y lideró el triunfo de una Colombia que se posicionó muy bien en el Grupo K.
Esta historia recién tuvo su primer capítulo, pero promete mucho más para un Luis Díaz que no deja de ilusionar a toda Colombia.