El Congreso de la República aumentó el valor de los honorarios de los concejales de quinta y sexta categoría. Esta decisión beneficia a la mayoría de los corporados de Santander.
A los concejales de la mayoría de los municipios de Santander les subieron los honorarios que recibirán por las sesiones ordinarias, gracias a un decreto expedido por el Congreso de la República. Algunos de ellos, según los promotores del proyecto, no alcanzaban a devengar ni un salario mínimo mensual y con esto se resuelve una deuda histórica con estos corporados.
La medida igualó lo que reciben los concejales de municipios de quinta y sexta categoría del país, para que sea lo mismo que se les paga a los concejales de cuarta categoría ($296 mil por sesión).
De esta manera, un cabildante de sexta categoría como Pinchote, California, Tona o Guaca (acá están la mayoría de municipios de Santander), que antes recibía $180 mil por sesión ordinaria, ahora tendrá unos honorarios de $296 mil. Mientras tanto, los de quinta categoría como San Gil o Lebrija, que antes tenían una remuneración de $237 mil, también recibirán $296 mil por sesión.
De igual forma, se les incrementa el número de sesiones ordinarias y extraordinarias a los cabildantes de municipios de tercera a sexta categoría y se les reconoce el derecho al pago de la seguridad social a cargo del presupuesto municipal.
En ese contexto, habrá un aumento de sesiones ordinarias pasando a un mínimo de 70 a 80 (al año) y en el caso de las sesiones extraordinarias de 20 a 40.
La medida beneficia a cerca de 11 mil concejales de todo el país, es decir, el 90 % del total de corporados. Se trata de los concejales de 900 municipios pequeños que tienen en general menos de 20 mil habitantes o ingresos de libre destinación por debajo de los 25.000 salarios mínimos.