Más de 170 personas vivieron minutos de terror cuando el avión intentó ser tomado por el copiloto en medio de un presunto plan terrorista.
Cuando el vuelo FZ 1073 de Dubái a Tel Aviv se acercaba a la frontera jordana este miércoles, los pasajeros se enteraron de repente de que algo iba mal cuando el avión empezó a perder altura rápidamente.
Fue como “si tuviéramos una gran turbulencia pero no había turbulencias”, contó el pasajero Almog Italie a la AFP desde Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, donde el avión tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia. El pasajero comparó lo que sintió cuando el aparato perdió miles de pies de altitud en tan solo unos segundos con una “montaña rusa”.
Según datos del portal de monitoreo Flightradar, el avión se desplomó de golpe a las 05:21 locales, pasando de una altura de 34.000 pies a menos de 17.000 en solo un minuto en medio de un presunto plan para un ataque terrorista.
Él era uno de los 174 pasajeros que iban a bordo, según datos de los medios israelíes. Según contó, en un momento dado vio “un enorme caos en la parte delantera del aparato, cerca de la cabina de mando”. “Entendimos que uno de los pilotos había apuñalado al otro, que los pasajeros y miembros de la tripulación habían tomado el control”, añadió tras llegar a Tel Aviv.
Otro de los viajeros, Shaim Nazarovitz, dio cuenta de un vuelo “absolutamente aterrador”. “Oí gritos, gente histérica. En un momento, pierdes pie. Ya no estás ahí, ya no estás entre los vivos”, comentó.
“Estábamos a punto de estrellarnos” y es solo “gracias al ingenio de muchas personas que redujeron al copiloto y lo neutralizaron” que todas las personas que iban a bordo del avión quedaron sanas y salvas, contó otra pasajera, Miryam Shira Ohayon, desde el aeropuerto de Tabuk.
En su caso, había tomado ese vuelo para asistir a una ceremonia en memoria de su hermano, al que mataron durante el ataque del movimiento islamista palestino Hamás del 7 de octubre de 2023. Había “mucha sangre” y los pasajeros “estaban muy nerviosos, creían que iban a morir”, relató.
En un video grabado dentro del avión, que fue publicado por israelíes en redes sociales, un pasajero, con una herida abierta en la cabeza, pedía ayuda y avisaba de que iban a aterrizar en Arabia Saudita, país con el que Israel no tiene relaciones diplomáticas.
“Estamos aquí durante un ataque en el avión. Acabamos de neutralizar a los terroristas y nos preparamos para aterrizar”, decía el hombre, en hebreo en un claro llamado de auxilio. “Si alguien me escucha: necesitamos ayuda. Estamos a punto de aterrizar en Tabuk, al parecer en Arabia Saudita. Una zona desconocida”, agregó.
Horas después, ya en Tel Aviv, la tensión parecía ir bajando. “Ha sido un día de locos, afortunadamente, para nosotros, todo ha acabado bien”, concluyó Almog Italie, antes de recordar la improvisada escala que tuvieron que hacer en Arabia Saudita. “Nos acogieron amablemente. Hicieron de todo para que nos sintiéramos como en casa, como invitados”.
Con información de AFP.