La justicia de EE. UU. definirá mañana la condena de Sean Combs, en medio de testimonios enfrentados de víctimas y defensores.El rapero estadounidense Sean Combs, conocido mundialmente como Diddy, comparecerá mañana ante la justicia de Nueva York para conocer la sentencia en su contra. A sus 55 años, el artista enfrenta un momento crucial de su vida, aunque ya sin el riesgo de cadena perpetua tras ser absuelto de los cargos más graves que le atribuían las autoridades.
El juez rechaza recursos de la defensa
La audiencia estará presidida por el juez federal Arun Subramanian, quien escuchará al propio Combs luego de que este solicitara intervenir, en una decisión poco habitual para él. Durante gran parte del proceso judicial, el rapero optó por guardar silencio.
El jurado lo declaró inocente en julio de los delitos de crimen organizado y tráfico sexual, acusaciones que podrían haberlo llevado a pasar el resto de su vida en prisión. Sin embargo, lo hallaron culpable de dos cargos relacionados con el transporte para ejercer la prostitución, delitos que conllevan una pena máxima de 20 años.
El equipo legal del artista, encabezado por el abogado Marc Agnifilo, intentó anular esos cargos o solicitar un nuevo juicio. No obstante, el magistrado rechazó la petición y confirmó la fecha de la sentencia.
Fiscalía y defensa piden penas opuestas
El debate ahora se centra en la magnitud de la condena. La fiscalía solicitó al juez que imponga no menos de once años de cárcel, argumentando que Diddy incurrió en “décadas de abuso” y que no muestra señales de arrepentimiento. En su escrito, los fiscales señalaron que el rapero justifica sus actos como el resultado de relaciones “mutuamente tóxicas”.
Por su parte, la defensa pidió una condena de máximo 14 meses, asegurando que su cliente debe responder únicamente por los cargos en los que fue declarado culpable. Los abogados recalcaron que Combs ya ha pasado trece meses detenido en un centro penal de Brooklyn, prácticamente el tiempo que reclaman como sentencia justa.
Víctimas y apoyos dividen al tribunal
El juicio estuvo marcado por testimonios de exparejas y exempleadas, entre ellas la cantante Cassie Ventura, quien relató episodios de violencia física y sexual, así como prácticas sexuales forzadas en los denominados “freak offs”. Otras mujeres que declararon contra él solicitaron que se dicte una condena ejemplar.
En contraste, familiares, amigos cercanos y artistas como la rapera Yung Miami enviaron cartas al juez describiendo a Combs como un hombre solidario y pidiendo clemencia. Incluso una de las mujeres inicialmente señaladas como víctima, Virginia Huynh, respaldó la petición de libertad bajo fianza.
Mañana, el juez Subramanian deberá valorar los argumentos y decidir si el futuro del rapero estará marcado por más años en prisión o si la condena será cercana al tiempo ya cumplido. La expectativa crece en torno a un caso que ha mantenido la atención pública durante más de un año.