Un choque en Panamá desató una historia marcada por pérdidas, recuperación y la difícil lucha por traer los cuerpos al país.La tragedia ocurrió el pasado 12 de noviembre en la comunidad de Villa del Caribe, en Panamá, cuando un vehículo negro chocó con violencia contra el taxi en el que viajaba una familia colombiana.
En el impacto murieron Liliana Meza Salcedo y su esposo José Manuel Chiquillo Escarpeta, dejando a sus dos pequeños hijos heridos y en estado de vulnerabilidad absoluta. Liliana falleció en el lugar del siniestro, mientras que José Manuel luchó durante una semana por su vida en una Unidad de Cuidados Intensivos, donde finalmente murió el 20 de noviembre.
Con su partida, los dos menores quedaron huérfanos en un país ajeno y en medio de trámites que su familia describe como “interminables”. La pareja se dirigía al restaurante que administraban en la zona portuaria de Colón cuando la tragedia les cambió el rumbo para siempre. Según las autoridades panameñas, en el choque resultaron heridas seis personas, entre ellas los dos niños.
¿Cómo evolucionan los niños que sobrevivieron al accidente? Una familia que ahora enfrenta dos dolores
El hijo mayor, un niño de 9 años, fue remitido a la UCI con un cuadro delicado. En los últimos días ha mostrado señales alentadoras: mejoría en la movilidad y una lenta recuperación. Sin embargo, la familia aún no recibe un parte médico oficial.
“Mi nieto cumple 10 años el 10 de diciembre… está luchando, igual que su papá lo hizo”, relató con dolor Filadelfio Meza, padre de la mujer fallecida. La hija menor, de 4 años, sufrió una luxación en un brazo y fue sometida a una intervención quirúrgica.
Su evolución fue favorable y ya recibió el alta médica, convirtiéndose en la única de los cuatro que salió del hospital por su propio pie. Pero ahora la familia debe enfrentar un nuevo golpe: encontrar la forma de comunicarles a los niños que también perdieron a su padre. “No hemos encontrado cómo decirles… saben que su mamá murió, pero no que su papá también”, confesó Filadelfio.
La lucha por repatriar los cuerpos y el llamado desesperado a las autoridades
Con el fallecimiento de ambos padres, los abuelos han iniciado un difícil proceso para repatriar los cuerpos a Colombia. Dicen que enfrentan “trabas y papeleo interminable” y que no cuentan con los recursos económicos.
“Queremos darle cristiana sepultura a mi hija, pero llevamos días sin solución”, afirmó Liliana Salcedo, madre de la víctima. La familia ha solicitado apoyo al Gobierno Nacional, a Cancillería y a las autoridades locales.
La Alcaldía de Cartagena ya sostuvo los primeros acercamientos y revisa posibles apoyos. Sin embargo, la repatriación de dos cuerpos es costosa, y la familia insiste en que no tiene cómo asumir esos gastos.