Expertos cuestionan la gestión administrativa que llevó a dejar vencer los registros de estos procesos formativos en Bucaramanga.
Lo que comenzó como un mensaje al gremio de artistas notificando que este semestre la Escuela Municipal de Artes y Oficios, EMA, que ofrece formación pública artística sin costo en Bucaramanga, no recibiría nuevas inscripciones para los programas de artes plásticas y música, derivó en la actualidad en un escándalo ante acusaciones de presunta falta de gestión administrativa, hecho que las directivas de la EMA rechazan.
Lo primero que usted debe saber es que la EMA está adscrita al Instituto Municipal de Cultura de Bucaramanga. Desde el 23 de agosto de 2019 se convirtió en la primera escuela de artes pública de la región, con la capacidad de certificar a sus estudiantes gracias a la autorización que otorgó la Secretaría de Educación de Bucaramanga. En todo este tiempo ha brindado formación, según publicita la misma entidad, a más de cinco mil personas.
Pero fue precisamente la Secretaría de Educación de Bucaramanga, mediante la Resolución N° 1619 del pasado 18 de junio, la que autorizó la cancelación del registro de sus dos primeros programas correspondientes a “técnico laboral en artes plásticas” y “formación académica en interpretación musical”.
El próximo 23 de agosto vencía su registro, ya que fueron avalados por cinco años, de acuerdo con la Resolución 2771 de la Secretaría de Educación de Bucaramanga. ¿Qué significa la cancelación del registro? Que la EMA no podrá recibir a nuevos estudiantes para formarlos y certificarlos gratis en estas disciplinas, hecho que generó rechazo en diferentes sectores de la cultura local.
Trámite para el registro de los programas de cultura en Bucaramanga
La secretaria de Educación de Bucaramanga, Martha Cecilia Guarín, le dijo ayer a Vanguardia que el trámite de renovación de la acreditación de un programa de formación es un proceso que requiere surtir varios requisitos en una gestión que supera varios meses.
Por eso mismo, llama la atención que, solo a 40 días de vencer el registro de estos programas, la directora del Instituto Municipal de Cultura de Bucaramanga, Laura Patiño, mediante el radicado BUC2025ER008984 del pasado 4 de junio, solicitara a la Secretaría de Educación de Bucaramanga “la cancelación del registro del programa de formación laboral técnico laboral en artes plásticas y aplicada, y del programa de formación académica en interpretación musical para su oferta en modalidad presencial”.
Al respecto, Daniel Corzo, experto en estos procesos de registro de programas académicos en Bucaramanga, aseguró que renovar un programa técnico de educación para el trabajo y el desarrollo humano es un proceso mucho más complejo que simplemente presentar uno nuevo.
“La renovación exige un trabajo previo riguroso: autoevaluaciones institucionales, revisión de la pertinencia del currículo, gestión documental, entre otros aspectos, que deben iniciarse con varios meses de anticipación. La normativa establece que, como mínimo, con 12 meses de anticipación al vencimiento del registro se deben radicar los documentos para la renovación ante la autoridad competente, en este caso la Secretaría de Educación de Bucaramanga. No hacerlo implica graves consecuencias: mala reputación de la institución educativa, pérdida de la historia y vigencia del programa, interrupción de las matrículas y continuidad académica, así como la obligación de establecer planes de contingencia para garantizar los derechos adquiridos de los estudiantes matriculados previamente a la pérdida del registro. Además, impide la recepción de nuevos estudiantes, reduciendo así la oferta educativa y la contratación del personal docente”.
Corzo añade que la renovación es también la oportunidad adecuada para introducir mejoras como “actualizar la pertinencia del programa frente al mercado laboral, ajustar el currículo y fortalecer su calidad académica. Dejar vencer un registro y posteriormente pretender presentar uno nuevo no solo representa un retroceso administrativo y académico, sino que afecta directamente a los estudiantes y a los aspirantes, quienes deberán esperar más de un año para contar nuevamente con el programa”.
Precisamente, Lorena Pedraza Niño, estudiante de artes plásticas de la EMA, aseguró que, no solo para los estudiantes, sino para toda la comunidad en general, es preocupante que no se renovaran estos programas. “Preocupa porque se limita la participación a estos espacios de formación cultural. Es un poco entristecedor que la EMA esté pasando por esta situación y que no se haya hecho un proceso de registro de programas tan importantes como artes plásticas y música. A nosotros, como estudiantes antiguos, no nos han comunicado esta situación. Lo que conocemos es que no se abrió la oferta para este semestre y probablemente ocurra lo mismo para el primer semestre de 2026”.
En tal sentido, la resolución de la Secretaría de Educación advierte que se garantiza el proceso de enseñanza de los estudiantes que vienen cursando estos programas, por lo que, una vez terminen sus ciclos de preparación, ocurrirá el “cierre definitivo”.
¿Qué responde la EMA?
Vanguardia le preguntó a la directora del Instituto Municipal de Cultura, Laura Patiño, sobre las razones para solicitar la cancelación de estos programas. Pese a la insistencia, no entregó un argumento técnico y aseguró que la respuesta le correspondía a la coordinadora de la Escuela Municipal de Artes y Oficios, Jenny Ariza, quien explicó que, en septiembre de 2024, el Ministerio de Educación emitió una actualización para todos los programas técnicos laborales a nivel nacional.
“El Ministerio de Educación da unos lineamientos y nos dice que nos debemos acoger a esos parámetros que establecen, por ejemplo, cuál es su nivel de formación y las áreas del conocimiento. En el caso del sector de las artes escénicas, el Ministerio de Educación no ha expedido las cartillas guía de cumplimiento obligatorio para adjuntarlas a todos los programas. Estamos esperando estas cartillas guía…”, afirmó.
En tal sentido, Néstor José Rueda, exdirector del Instituto Municipal de Cultura de Bucaramanga, se pregunta por qué la Escuela Municipal de Artes y Oficios decide acabar estos programas. “Si bien necesitaban ajustes, estos se pueden realizar manteniendo los programas sin afectar a los estudiantes. Esta es una situación muy grave…”.
A su turno, expertos consultados por Vanguardia aseguraron que, si bien el Ministerio de Educación emite estas notas orientadoras, no es obligatorio que las entidades territoriales las acojan y las vinculen. En este caso, afirman, quien regula estos procesos de registro no es el Ministerio de Educación, sino la Secretaría de Educación de Bucaramanga, que permite la modificación de estos programas. “Todos estos procesos se hacen en la renovación del programa un año antes, no 40 días antes de finalizar el plazo…”.
Por su parte, la coordinadora de la Escuela Municipal de Artes y Oficios, Jenny Ariza, explicó que “en agosto del año pasado se radicó el documento maestro para la renovación del programa de artes plásticas. Luego, en septiembre, salió la resolución del Ministerio de Educación que debemos ajustarnos. La Secretaría nos dice que, de acuerdo con esto, el programa no se podría renovar porque ya no se ajusta a los niveles de técnico laboral. Radicamos un programa técnico laboral en cerámica y alfarería. Además, estamos esperando que el Ministerio de Educación emita su cartilla guía para nosotros diseñar otros programas técnicos laborales en el área de artes plásticas, porque reconocemos que es uno de los procesos más exitosos”.
Frente al programa de música, la coordinadora de la Escuela Municipal de Artes y Oficios explicó que “es un programa que, como estaba organizado, no era muy exitoso, en el sentido de que muchos estudiantes desertaban. Buscamos pasar de académico a técnico laboral. Esa fue la apuesta. El cambio lo radicamos el año pasado, nos dieron observaciones desde la Secretaría de Educación, esas observaciones se subsanaron y se enviaron, y estamos a la espera de que saquen la resolución”. El último ajuste a este documento se radicó el pasado 30 de julio, 56 días después de solicitar la cancelación del programa académico de música.