De 16 emprendimientos que funcionaban en el Paseo del Estudiante de Barrancabermeja sólo permanece uno; los demás cerraron sus negocios tras verse visiblemente afectados por la alta presencia de habitantes en condición de calle.
El plan para recuperar el tradicional Paseo del Estudiante en Barrancabermeja fracasó. Pese a las intervenciones anunciadas por la administración distrital y a los compromisos expuestos desde la Dirección de Espacio Público hace algunas semanas, los comerciantes abandonaron por completo el sector ante la persistente presencia de habitantes de calle, la inseguridad y la imposibilidad de sostener sus negocios.
La iniciativa, impulsada hace al menos un año, buscaba resignificar este espacio, ubicado en un entorno educativo, y que estaba abandonado desde hace años mediante un plan piloto de aprovechamiento económico del espacio público que permitió la instalación de 16 emprendimientos sin cobros ni contraprestaciones.
Sin embargo, la presencia constante de habitantes de calle terminó por dejar en la quiebra a los emprendedores. Los pequeños comerciantes denunciaron robos frecuentes, consumo de drogas, malos olores y una percepción de inseguridad que terminó ‘espantando’ a la clientela.
“Inicialmente fue muy bueno, tuvimos una muy buena acogida, pero alrededor de mitad de año empezaron a llegar muchísimos habitantes de calle y las ventas comenzaron a bajar. “¿Quién va a parquear su carro o su moto en un entorno donde hay cualquier cantidad de habitantes de calle”, relató Libardo Alonso Hernández, uno de los comerciantes que decidió cerrar?
Hernández aseguró que, pese a que los comerciantes hicieron el esfuerzo de contratar seguridad privada, los hurtos continuaron. “Se perdían cables, ventiladores, sillas. A mí me tocó cerrar a inicios de diciembre porque la situación se volvió insostenible y lo más triste es que esto es un entorno educativo donde los estudiantes tienen que ver consumo de drogas, peleas y situaciones degradantes”, sostuvo.
Una situación similar vivió Jorge Miranda, otro de los comerciantes que apostó por la iniciativa. El joven explicó que el proyecto se sostuvo exclusivamente con recursos personales y sin apoyo financiero institucional.
“Nos tocó contratar un servicio de seguridad privada que pagábamos nosotros mismos entre la comunidad emprendedora. Entonces, digamos que este espacio entre esquina y esquina lo aseguramos. Sin embargo, no dejaba de haber un flujo de clientes pues sabiendo de que existía la seguridad. Pero cada vez había más habitantes de calle y llegó a tal punto que hoy vemos la triste desaparición de este espacio”, expresó.
Los emprendedores reconocen que hubo intervenciones puntuales, principalmente jornadas de limpieza y actividades culturales, pero coinciden en que estas acciones no abordaron el problema de fondo. “Esto no se soluciona solo limpiando. Mientras los habitantes de calle sigan ahí, cualquier recuperación va a fracasar”, advirtió Hernández.
Actualmente, de los cerca de 16 negocios que llegaron a operar en el Paseo del Estudiante, solo uno permanece abierto. El resto desmontó sus estructuras y abandonó el lugar, que hoy vuelve al estado de soledad y abandono.
“La idea no es dejar morir el Paseo del Estudiante”: director de Espacio Público
Frente a las críticas de los comerciantes, el director de Espacio Público, Héctor León, aseguró que la administración distrital no ha abandonado el Paseo del Estudiante y que, por el contrario, recibió el sector en condiciones críticas y adelantó múltiples acciones para su recuperación. Según explicó, el espacio fue encontrado sin servicios públicos, con infraestructura vandalizada y con antiguas cafeterías convertidas en focos de ocupación por habitantes de calle.
León detalló que desde la Alcaldía se realizaron jornadas de limpieza, embellecimiento, intervenciones con maquinaria amarilla, obras civiles menores y actividades culturales y recreativas para dinamizar el sector.
“Los datos son positivos porque esa estrategia no existía. Nosotros beneficiamos a más de 2000 familias durante las jornadas de Paséate en Familia, que desarrollamos allí y generamos empleos directos, también le dimos la oportunidad a 30 emprendedoras de ubicar también allí sus emprendimientos, de souvenirs, de artesanías. Todo eso también se hizo para dinamizar la economía, para reactivar el sector. Pero tenemos un reto muy grande con el tema de los habitantes en condición de calle”, dijo.
En términos económicos, el funcionario reconoció que la situación de orden público impactó directamente las ventas de los emprendedores. Según indicó, durante las jornadas de activación y los eventos del programa ‘Paséate en Familia’, algunos comerciantes reportaron incrementos de hasta el 30 % en sus ventas; sin embargo, estos resultados no lograron sostenerse ante el aumento progresivo de habitantes de calle y la disminución de visitantes, lo que terminó provocando el cierre de la mayoría de los locales.
“Es un reto enorme porque los habitantes de calle son sujetos de especial protección constitucional y no pueden ser retirados de manera forzada. Nosotros hemos llevado oferta institucional desde seguridad, salud y gestión social, pero si no hay voluntad, no podemos obligarlos”, explicó.

El director de Espacio Público señaló que actualmente solo un emprendimiento continúa operando en el Paseo del Estudiante y que la administración mantiene vigías de espacio público y acompañamiento permanente.
“La idea no es dejar morir El Paseo del Estudiante, una vez recuperemos ese sector y saquemos a los habitantes, ya podamos llevar oferta institucional y yo sé que la gente va allí, pero debe haber también una corresponsabilidad, o sea, de la misma comunidad para que al momento en que vean que logramos recuperar el sector, ir a participar, ayudar a sus familias, ir a apoyar a los emprendedores”, dijo.
Sin embargo, insistió en que mientras no exista una intervención más decidida de la Policía Nacional, especialmente por tratarse de un entorno educativo, los impactos negativos en el empleo y la economía local continuarán.