Conozca uno de los proyectos que promueve el crecimiento deportivo en niños.
En el corazón de la comuna ocho, en el barrio Los Canelos, una escuela social deportiva está cambiando la vida de distintos niños a través del fútbol. No se trata de un espacio solo para entrenar y competir, sino de formar seres humanos íntegros, inculcando valores que los ayudan a ser mejores ciudadanos.
Esta iniciativa nació hace tres años y medio como un acto de amor y de agradecimiento de su fundador, Leonardo Mancilla Ávila, quien creció en esa zona de la ciudad y es consciente de que el deporte es una plataforma que cambia vidas y evita caer en vicios como el alcohol y las drogas.
Los niños pagan con su buen ejemplo
Actualmente, un total de 40 niños se ven beneficiados con la escuela, que gracias al esfuerzo de su fundador y el apoyo de sus amigos, logra sostenerse.
En este espacio, los pequeños deportistas no pagan un solo peso por su formación; su verdadera moneda de cambio son sus notas escolares y su comportamiento. Cada estudiante debe demostrar compromiso académico y una actitud ejemplar para poder entrenar en la cancha.
“Más que futbolistas, queremos formar personas que sean útiles para la sociedad”, explicó el líder del proyecto, quien se encarga de costear todos los gastos de la escuela.
Sin embargo, la sostenibilidad de este espacio sigue siendo un desafío, ya que muchas veces no solo basta con pagarle a un profesor para que dicte las clases, también es necesario el adicionar suministros como uniformes, implementos, entre otras cosas.
“Siempre es complejo el tema del dinero”, admitió Mancilla, quien cada vez que puede, busca que más personas conozcan esta labor y se sumen al propósito de la academia.
No tiene un fin competitivo
Además de lo anterior, Mancilla fue enfático en que los niños que participan en la escuela, no practican el deporte como un fin competitivo, sino como un espacio en el que los valores y la proyección como personas son la tarea principal.

Por el momento, se espera que otros chicos sigan conociendo la academia y con su ejemplo se animen a unirse para construir un mejor futuro.