Irán además ha acusado a Estados Unidos e Israel de reactivar la violencia en Siria, en medio del conflicto ya existente en Oriente Medio.
Los ministros de Exteriores de Irán, Rusia y Turquía se reunirán a finales de esta semana para debatir sobre el conflicto en Siria, donde las facciones rebeldes han lanzado una gran ofensiva contra el Gobierno de Damasco.
La reunión entre los miembros del llamado Proceso de Astaná -formado para poner fin a la guerra civil siria- será en los márgenes del Fórum de Doha que se celebra el 7 y 8 de diciembre, dijo el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, informó este miércoles la agencia estatal IRNA.
Irán y Rusia son aliados del Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, mientras que Turquía ha apoyado en los últimos años a grupos de la oposición armados.
Araqchí debatirá con sus homólogos de Rusia y Turquía, Sergey Lavrov y Hakan Fidan, respectivamente, la situación en Siria, donde facciones islamistas insurgentes iniciaron el pasado 27 de noviembre una amplia ofensiva militar en el noroeste del país.
Desde entonces, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su colega iraní, Masud Pezeshkian, han reafirmado su apoyo “incondicional” a Al Asad.
Irán además ha acusado a Estados Unidos e Israel de reactivar la violencia en Siria, en medio del conflicto ya existente en Oriente Medio.
El Gobierno sirio ha iniciado una campaña de contactos con países árabes, así como con Irán, su principal aliado, en busca de apoyo tras el inicio de la amplia ofensiva de facciones islamistas.
Esa alianza, liderada por el Organismo de Liberación del Levante, exfilial de Al Qaeda en Siria, e integrada también por facciones proturcas, ha logrado desde entonces controlar por completo la ciudad de Idlib y la mayor parte de Alepo, la segunda más grande después de Damasco, y siguen su avance hacia Hama, a unos 210 kilómetros al norte de la capital.
Putin y Pezeshkian expresan su apoyo “incondicional” a Asad

Los presidentes rusos, Vladímir Putin, e iraní, Masud Pezeshkian, expresaron durante una conversación telefónica su apoyo “incondicional” al régimen de Bachar al Asad en Siria ante la ofensiva de los grupos islamistas.
“Se expresó el apoyo incondicional a las acciones legales de las autoridades de Siria para restablecer el orden constitucional y la integridad territorial del país”, informó el Kremlin en un comunicado.
Putin y Pezeshkian abordaron “la agresión a gran escala de grupos terroristas y formaciones armadas” que interpretaron como un intento de “socavar la soberanía y la estabilidad política, social y económica del Estado sirio”.
También destacaron la importancia de coordinar los esfuerzos diplomáticos en el marco del formato de Astaná con participación de los tres garantes del alto el fuego: Rusia, Irán y Turquía.
De hecho, el viceministro de Exteriores ruso Andréi Rudenko aseguró esta mañana en declaraciones recogidas por la agencia oficial TASS que Rusia no descarta una reunión tripartita.
El pasado sábado el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, mantuvo sendas conversaciones telefónicas con sus homólogos de Irán y Turquía, Abás Arakchí y Hakan Fidan, respectivamente.
El contingente ruso en Siria admitió el pasado domingo haber bombardeado en coordinación con el ejército sirio las posiciones rebeldes en las provincias de Idlib, Hama y Alepo.
Tanto medios oficiales como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, ONG cuya sede se encuentra en el Reino Unido, informan desde hace días de los ataques de la aviación rusa.
Putin ordenó en septiembre de 2015 una operación militar que impidió el derrocamiento de Asad, aunque ahora las Fuerzas Armadas rusas están enfrascadas en una sangrienta campaña en Ucrania.