Todo ciudadano de un Estado debe acatar la constitución, la ley y las políticas públicas que este señale. Así mismo el Estado está en la obligación de protegerlo y garantizarle sus derechos fundamentales.

El ciudadano goza de los recursos legales o herramientas jurídicas ante las instancias judiciales para solicitar la declaratoria de inconstitucionalidad de las normas o las acciones de nulidad y restablecimiento de derechos frente a las decisiones administrativas del Estado. Así mismo puede marchar , movilizarse , protestar , hacer oposición, conductas protegidas por la constitución política y la ley siempre y cuando se hagan dentro de los causes legales.

Hago estas reflexiones frente a la declaración del senador electo y excandidato presidencial Iván Cepeda quien llama a la desobediencia civil pacífica si el presidente electo no cumple ciertas condiciones entre ellas renunciar a la ciudadanía estadounidense y entregar el pasaporte azul de usa.

Empiezo por señalar que la elección del Presidente De la Espriella fue reconocida por las autoridades electorales y por lo tanto goza de legitimidad. De tal manera que hay un conductor del Estado que está en la obligación de hacer respetar la constitución y la ley ; y unas instituciones,entre ellas la administración de justicia, encargadas de velar por la integridad del Estado de Derecho. Ahora bien si se posesiona como presidente sin renunciar a la ciudadanía estadounidense , esta circunstancia no vicia de nulidad su elección y mucho menos su posesión. Será el gobierno de Estados Unidos quien defina si le retira la ciudadanía por incompatibilidad con el juramento de lealtad con USA que hizo en el 2023 de acuerdo con sus normas de inmigración.

La pregunta es : ¿ los 12 millones setecientos mil colombianos que votaron por el para la presidencia de la República, estarán de acuerdo con la desobediencia solicitada ?

Creo sinceramente que NO . La mayoría votó por el excandidato presidencial y actual senador por su programa de gobierno y por seguir el progresismo y las reformas sociales del petrismo.

Pero de allí a seguir ciegamente los dictámenes de desobediencia no lo creo, empezando por que los convocados saben los riesgos de que se afecte el orden público y las implicaciones penales que la desobediencia conlleva.

En qué consiste la DESOBEDIENCIA CIVIL “ PACÍFICA”

Pues palabras más palabras menos es DESCONOCER la ley, la autoridad y el mandato presidencial y por consiguiente asumir conductas ilegales que pueden terminar en delitos como saqueos , daños a instalaciones públicas , destrucción de la propiedad privada , vandalismo etc etc.

Ahora bien no se puede dejar de lado que en una sociedad como la nuestra, polarizada, violenta, llena de dolor y cicatrices llamarla a DESOBEDIENCIA CIVIL “ PACÍFICA”, no deja de ser riesgoso con la seguridad que con ese mandato se podría desbordar la sociedad y se registrarían hechos violentos que acrecentarían la polarización llegando a extremos catastróficos que pueden reeditar la violencia partidista de los años 50.

Sé que sobre estas reflexiones más de uno la objetará y criticará, circunstancia que respeto, pero lo hago como profesional del derecho sin esguinces ni preferencias políticas, y en realidad lo que estoy es precaviendo las tragedias que puedan suceder y defendiendo el Estado de Derecho.

En este momento de incertidumbre , de confusión lo más sensato es no dejarse arrebatar por decisiones de alto contenido emotivo e irresponsable.

A los dirigentes sensatez e inteligencia que domine el EGO y que en sus decisiones predomine el bien común.

A la ciudadanía prudencia , madurez y buen sentido.

¡LA PAZ y LA PATRIA ESTÁN POR ENCIMA DE LAS RENCILLAS DE LOS PARTIDOS. !

CARLOS IBÁÑEZ MUÑOZ.
JULIO 1 del 2026

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