Dos terminales aéreas de Santander, que otrora fueron protagonistas en la conectividad aérea del país, podrían volver a tener la oportunidad de que desde sus pistas despegue el progreso.
El aeródromo Jerónimo de Aguayo operó durante muchos años en Málaga, la capital de la provincia de García Rovira, y se convirtió en una alternativa de movilidad distinta a la vía Curos-Málaga.
Los habitantes de la provincia recuerdan que hace cerca de 30 años este aeródromo estaba en auge. Dos empresas volaban cuatro veces entre Bucaramanga y el municipio, y los tiempos de recorrido se reducían sustancialmente.

Sin embargo, los vuelos fueron decreciendo y la operación aérea quedó reducida a viajes de emergencia y visitas de las autoridades departamentales y nacionales.
Asimismo, desde octubre de 2023 la pista fue suspendida cuando se reveló un video en el que una aeronave por poco arrolla a una persona que invadió la pista. Allí se identificó que, para su reactivación, se necesita reforzar la seguridad.
Por su parte, en el ‘corazón’ de Sabana de Torres hace varias décadas se construyó la pista del aeródromo Las Cruces, de 1.200 metros de longitud.

En plena bonanza petrolera, hasta allí llegaban empresarios relacionados con la industria en vuelos chárter y pequeños aviones comerciales.
No obstante, la pista se fue deteriorando y la ausencia de sala de espera y torre de control fue dejando rezagado a este sitio de llegada y despegue de aeronaves.
La esperanza de inversión
De acuerdo con la secretaria de Competitividad y Productividad de Santander, Eliana León, la Gobernación de Santander y la Aeronáutica Civil firmaron, en junio pasado, un memorando de entendimiento para fortalecer la conectividad aérea de la región.
“La Aerocivil aprobará $7.500 millones para el aeródromo de Málaga y $2.500 millones para el de Sabana de Torres. El Gobierno Departamental también aportará recursos significativos para el proyecto”, explicó León de Ordóñez.
La funcionaria dijo que la reactivación de las pistas ayudaría a fortalecer el turismo, la conectividad y potencializaría la economía de las provincias.
¿Qué le hace falta al aeródromo de Málaga?

Para el caso de la pista, la Aerocivil recomendó adelantar una repavimentación del trazado y la adecuación de zonas de seguridad que se ubican a lado y lado de la pista, y favorecen el frenado de las aeronaves en caso de emergencia.
Desde el año anterior se adelantan visitas para identificar qué necesita el aeródromo Jerónimo de Aguayo para volver a operar.
Los recursos se invertirán en la renovación de la capa asfáltica de la pista, el mejoramiento de las franjas de seguridad para las aeronaves y el encerramiento de los alrededores del aeródromo. Es probable que, a finales de este año, podría darse el inicio de las obras.
Ya tenemos listos los protocolos de pista, los procedimientos y otros elementos técnicos que exige la Aeronáutica para operar. Hay acercamientos con Satena y con empresas privadas para que al Jerónimo de Aguayo lleguen nuevamente vuelos comerciales”, indicó el entonces secretario de Movilidad de Málaga, Néstor Suárez Macías.
Aunque no hay fecha exacta en la que se podría reactivar la operación aérea, lo que se sabe es que a Málaga llegarían aeronaves entre 12 y 18 pasajeros de capacidad.
Las Cruces busca ser rescatado

El alcalde de Sabana de Torres, Darío Buchenicow Caballero Chiquillo, manifestó que “luego de una reunión en Bogotá con la Gobernación y la Aerocivil arrancamos labores para gestionar los recursos para el aeródromo”.
Buchenicow dijo que, cuando arrancaron las gestiones, se dieron cuenta de que las tierras en las que se ubica la pista no estaban registradas a nombre del municipio.
“Nos dimos a la tarea de legalizar las tierras y, luego de una labor maratónica, obtuvimos el título a nombre del municipio”, destacó el mandatario local.

Mientras llegan los recursos nacionales y departamentales, el alcalde de Sabana de Torres indicó que se adelanta la formulación y ajustes del proyecto de encerramiento de la pista para garantizar la seguridad.
Además de las vallas de seguridad, se busca repavimentar la pista para que allí aterricen aeronaves de hasta 18 pasajeros.