La elección de un Papa en la Iglesia Católica es un proceso milenario y lleno de rituales, conocido como el cónclave. Así es el proceso de la elección para elegir al Jefe de la Iglesia Católica.
¡Humo blanco! ¡Habemus Papam! El 13 de marzo de 2013 se hizo historia. El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa, el número 266 de la Iglesia Católica. Este lunes 21 de abril de 2025 el papa Francisco murió.
¿Qué viene tras la muerte del papa Francisco?
Cuando un Papa muere o dimite, todos los miembros del Colegio Cardenalicio están obligados a asistir a la elección de su sucesor.
Tras la muerte del Jefe de la Iglesia Católica, que reúne a unos 1.300 millones fieles en el mundo, es importante conocer cómo es el proceso para elegir a un papa. El catolicismo es la mayor comunidad cristiana a nivel global, con presencia significativa en América Latina, Europa, África y partes de Asia.
Se trata de un Cónclave. Durante este encuentro secreto, los miembros del Colegio Cardenalicio deliberan y votan para elegir al nuevo líder espiritual de millones de fieles alrededor del mundo.
A lo largo de la historia, se han elegido más de 260 Papas, cada uno dejando una huella única en la tradición católica.
¿Qué es el Cónclave y cómo se lleva a cabo?
El Cónclave es el proceso mediante el cual se elige a un nuevo Papa en la Iglesia Católica. Su nombre proviene del latín ‘cum clave’, que significa “bajo llave”, en referencia al aislamiento al que son sometidos los cardenales electores durante la votación en la Capilla Sixtina.
El Cónclave se lleva a cabo cuando la sede papal queda vacante, ya sea por el fallecimiento o la renuncia del Papa.
Importancia de la espera de 15 a 20 días para elegir al Papa; así son las votaciones secretas de los cardenales
Tras la declaración de “sede vacante” por parte del Camerlengo, se espera generalmente entre 15 y 20 días para que los cardenales se reúnan en la Capilla Sixtina del Vaticano y comiencen el proceso de elección del nuevo pontífice.
Este procedimiento ha sido utilizado durante siglos para garantizar la elección de un Sumo Pontífice de manera secreta y sin influencias externas.
Las votaciones son secretas y pueden realizarse hasta cuatro veces al día (dos por la mañana y dos por la tarde). Si después de varias rondas no se logra elegir a un nuevo Papa, se suspende temporalmente el proceso para oración y reflexión. Cada cardenal escribe su voto en una papeleta que luego se quema; el humo resultante indica si ha habido elección (blanco) o no (negro).
Para ser elegido, un candidato a Papa debe obtener una mayoría calificada de dos tercios de los votos. Si después de múltiples rondas no hay consenso, puede ser suficiente una mayoría simple.