Un niño murió tras nadar en lago de Carolina del Sur tras contraer una ameba que ingresó por su nariz y atacó su cerebro. Así ocurrieron los hechos.
Dos semanas después de que Jaysen Carr, de 12 años, pasara la celebración del 4 de julio nadando y navegando en uno de los lagos más populares de Carolina del Sur, en Estados Unidos, falleció a causa de una ameba que vive en las cálidas aguas y que entró en su cerebro por la nariz.
Sus padres desconocían la existencia de la ‘ameba come cerebro’, cuyo nombre científico es Naegleria fowleri, en el lago Murray, a solo 24 kilómetros al oeste de Columbia.
Se enteraron cuando un médico, entre lágrimas, les comunicó el fatal diagnóstico después de que lo que parecía un dolor de cabeza y náuseas bastante habituales se agravara.
aysen luchó intensamente durante una semana antes de morir el pasado 18 de julio, y se convirtió en una de las aproximadamente 160 personas que se sabe que han muerto a causa de la ameba en Estados Unidos en los últimos 60 años.
En varios estados en EE.UU. se desconoce la ‘ameba come cerebro’
Mientras lamentan la pérdida de su hijo, sus padres dijeron que les sorprendió saber que en Carolina del Sur, como la mayoría de los demás estados de Estados Unidos, no tiene una ley que exija la publicación de informes sobre muertes o infecciones causadas por la ameba.
El lago no se cerró ni se realizó ningún análisis del agua. Si no hubieran hablado, se preguntan si alguien se habría enterado de lo sucedido.
“No puedo creer que no tengamos a nuestro hijo. El resultado de ser niño fue perder la vida. Eso no me sienta bien. Y me aterra que le pase a otra persona”, declaró Clarence Carr a medios locales.
Un dolor de cabeza que empeora; Así ocurrió la muerte de Jaysen Carr
Unos días después de nadar en un lago, a Jaysen le empezó a doler la cabeza. Los analgésicos le ayudaron. Pero al día siguiente, el dolor de cabeza empeoró y empezó a vomitar. Les dijo a los médicos de urgencias exactamente dónde le dolía. Pero pronto empezó a desorientarse y aletargarse.
La ameba estaba en su cerebro, ya causando una infección y destruyendo tejido cerebral. Entró por la nariz cuando el agua se filtró profundamente en sus fosas nasales, posiblemente por una de las veces que Jaysen saltó al agua. Luego viajó por el nervio olfativo hasta el cerebro.
¿Qué tan común es esta ‘ameba come cerebro’?
Se estima que menos de 10 personas al año la contraen en EE.UU. y más del 95 % de ellas fallecen. La última muerte por ameba en Carolina del Sur fue en 2016, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Los CDC informaron que se reportaron 167 casos de la infección en Estados Unidos entre 1962 y 2024, y solo cuatro personas han sobrevivido.
La ameba es bastante común. No existe un umbral con base científica que determine qué nivel del organismo en el agua sería seguro o inseguro, y sería difícil analizar el agua regularmente, según declaró el Departamento de Servicios Ambientales de Carolina del Sur.
Además los niños parecen ser los más susceptibles, pero los investigadores desconocen si esto se debe simplemente a que son más propensos a saltar y zambullirse en el agua o a jugar con los sedimentos del fondo de los lagos.
¿Por qué la ameba come el cerebro?
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), el ameboide Naegleria fowleri es un microorganismo que vive en agua dulce templada y puede encontrarse tanto en tierra húmeda como en lagunas, estanques y piscinas.
La infección se produce cuando el agua contaminada entra en el organismo a través de las fosas nasales.
Es por esta vía que el parásito llega al cerebro y destruye el tejido cerebral. De ahí el nombre con que se conoce a este organismo: ‘ameba come cerebros’.
El CDC aclara que la ameba no puede infectar al ser humano si éste sólo ingiere el agua contaminada, y tampoco se puede transmitir de persona a persona.