El presidente entró en la discusión por el plan de campaña de Iván Cepeda en el que se lee que Antioquia es “cuna de la parapolítica y del terrorismo de Estado”.
Las expresiones sobre Antioquia, contenidas en el programa de gobierno de Iván Cepeda, han generado un enorme rechazo en todo el país. En un documento de 400 páginas, que presenta los planteamientos del candidato del Pacto Histórico, existen descripciones que han resultado ofensivas para este departamento y que han generado una ola de indignación.
Allí, por ejemplo, se describe a la región así: “En palabras sintéticas, Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.
El presidente Gustavo Petro entró también, con varios trinos, en la controversia. “Los antioqueños y antioqueñas son personas decentes y trabajadoras, pero sobre ellos y ellas cayó una plaga como al café, la plaga del narcoparamilitarismo que asesinó más gente en Antioquia que en otras partes del país”, dijo en un trino.
En su trino, Petro insistió en asegurar que la violencia paramilitar comenzó en Antioquia y puso por primera vez el nombre del expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien prácticamente acusó de ser responsable de todo el conflicto armado.
El primer mandatario aseguró que fue él quien, tras las Convivir, “desencadenó la tormenta paramilitar de extrema derecha desde Antioquia”. En sus expresiones, el presidente Petro afirmó que por cuenta de eso se desató un “genocidio” con más de 200 mil víctimas.
En esa afirmación, como suele suceder, Petro no se ciñe a los hechos. Según el informe de la Comisión de la Verdad, en el país se calcula que 450.664 personas perdieron la vida a causa del conflicto armado entre 1985 y 2018. Esa investigación concluye que en la década con más víctimas: entre 1995 y 2004, se registró el 45 % de las víctimas (202.293 víctimas). Es decir que el presidente le atribuye al expresidente haber desencadenado la totalidad de muertos del conflicto armado en una década.
Petro habló de “la mortandad de la violencia” y volvió a citar Cien años de soledad.
«Cocaína y armas impulsaron una maquinaria de muerte desde el Estado. Un verdadero terror de bandera negra. Fue más desgraciada la alianza entre políticos antioqueños y colombianos con los paramilitares, que la realizada entre generales del ejército y los paramilitares para destruir de manera falsa a la guerrilla insurrecta. El aparato paramilitar mortal se dedicó fue a controlar la población usando el miedo, ese miedo lo vi en los ojos de la gente detrás de las puertas cerradas de las familias que alcanzaba a observar desde mi carro blindado, cuando pasé por Ituango hacia el Aro, ya en ejercicio de la Presidencia”, agregó.
En otro trino, Petro expresó: “Al pueblo trabajador del que se enorgullece la élite antioqueña lo masacraron los paramilitares dirigidos por la narcopolítica de Antioquia; es por eso que Antioquia tiene el mayor número de víctimas de la violencia. Sucede que la gente del Poblado, en buena parte, desconoce las provincias antioqueñas y las víctimas de la violencia, que son de esas mismas provincias”.
Por su parte, Cepeda aseguró que se trata de una campaña “difamatoria”. El candidato dijo: “Como no pueden con nosotros en las encuestas, en la movilización y en las urnas, acuden a la mentira y la calumnia”.
En defensa de Antioquia
Numerosas voces del país han repudiado las expresiones con las que Iván Cepeda se refirió al departamento.
Los candidatos presidenciales se pronunciaron. “El candidato de los bandidos, el protector de las Farc, el de Petro, mancilla al pueblo pujante y trabajador, el pueblo antioqueño. Antioquia es la cuna del trabajo y de la modernidad económica del país; por eso, Iván Cepeda denigra del pueblo antioqueño: representan trabajo, desarrollo, prosperidad, independencia, todo lo contrario a lo que promueve el proyecto comunista de Cepeda”, manifestó Abelardo de la Espriella.
“Antioquia ha sido víctima del narcotráfico ejecutado por los terroristas de las Farc y de los bandidos que protegen Cepeda y Petro en la fracasada paz total, que no es más que una mampara protectora de los narcoterroristas que votan por el Pacto Histórico. Respeta al pueblo antioqueño, no lo revictimices, no seas cobarde y apátrida, Iván: Antioquia no vota zurdo y me ayudará a derrotarte para castigarte como mereces. En mi gobierno, el de las regiones: protección al desarrollo de la propiedad privada, seguridad e ingresos para todos”, agregó.
Mientras que Paloma Valencia aseguró: “Hoy Antoquia amaneció con los insultos de Cepeda, pero quiero decirlo fuerte y claro: Antioquia es el ejemplo de Colombia”.
“Antioquia es libertad, trabajo y orgullo por lo que somos. Un ejemplo de emprendimiento, pujanza, liderazgo cívico y compromiso social que demuestra que sin estatismo y con economía fraterna se puede construir prosperidad. Ojalá mucho de lo que ha logrado Antioquia se pueda replicar en Colombia”, sumó.
El alcalde de Medellín, Federico Gútierrez, escribió: “Antioquia merece y exige respeto. Lo que a algunos tanto les choca de Antioquia es que se ve el desarrollo, la pujanza, el progreso, pero sobre todo, es que hemos sido el muro de contención del comunismo en Colombia. Aquí no nos arrodillamos o aliamos con los criminales. Los enfrentamos”.
“Reducir esta tierra a estigmas como ‘la narcoeconomía’ es desconocer la historia de millones de antioqueños trabajadores y valientes que hemos sido precisamente víctimas del narcotráfico y la violencia. En cambio, quien hoy nos ofende sí que se ha dedicado a defender a los peores criminales, que le han hecho un gran daño a Antioquia y a Colombia”, concluyó.