Plan para reducir contaminación del río Fonce entra en fase decisiva con entrega de cavitadores
En punto crucial entre el proyecto piloto que busca reducir la contaminación del río Fonce con la entrega y la instalación de cinco sistemas de cavitación por vórtice desarrollado por Unisangil y financiado con recursos del Sistema General de Regalías.
La entrega de los equipos se cumplirá oficialmente la próxima semana en la Planta de Tratamientos de Aguas Residuales, contó Frank Vargas Tangua, uno de los investigadores de la universidad, vocero del proyecto.
Los puntos seleccionados para la operación de la tecnología que ya recibió una patente de invención y tiene otra en proceso son: La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Valle de San José, la finca cafetera Las Delicias en el Páramo, la Planta de Sacrificio Animal de Villanueva, el relleno sanitario El Cucharo propiedad de San Gil y el vertimiento de aguas residuales ubicado junto al puente Bernardo Gómez Silva de San Gil, en los terrenos de la pequeña central hidroeléctrica que tiene la ESSA en el municipio, el mismo que fue usado para el proyecto piloto que dio nacimiento a la iniciativa que ahora se adelanta.
El investigador dijo que a partir del momento de la entrega los sistemas probados y diseñados para cumplir con requerimientos específicos para cada una de las condiciones, entrarán en un proceso de prueba con los que se espera corroborar los datos obtenidos en el laboratorio.

Así se medirá la contaminación en el río Fonce de Santander
Una de las claves para el equipo de trabajo será evaluar la eficacia, la eficiencia y la confiabilidad del equipo en campo, por un periodo de seis meses.
Vargas explicó que hasta ahora se va a hacer una medición real en esta extensión de tiempo, lo que permitirá tener pruebas de rendimiento en un mes, tres meses y un semestre.
Agregó que en esta primera fase la meta es llegar a la reducción de un 50 % de la carga microbiana y a medida que avance el proyecto alcanzar la eliminación total de coliformes en unos dos años.
Sin embargo, las buenas expectativas están en que los procesos en el laboratorio arrojaron la eliminación casi total en algunos de las condiciones propuestas.

Reducir la carga contaminante del río Fonce
Entre los datos hasta ahora recogidos por el equipo, resaltan por ejemplo que con la reducción en carga contaminante del vertimiento ubicado en los predios de ESSA junto al puente Bernardo Gómez Silva, San Gil se ahorraría al año el 23 % de la carga retributiva que paga solo por este punto, es decir, se pagarían cerca de $34 millones menos.
El proyecto fue planificado con una duración de 18 meses y una inversión de $2.300 millones, de los que $1.600 millones provienen del Sistema General de Regalías.
Los recursos restantes son aportados de diferentes formas por las entidades vinculadas al proceso: Universidad Santo Tomás (Usta), Universidad Autónoma de Santander (Unab), Universidad de Santander, (Udes), Alcaldía de San Gil, Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) y Cámara de Comercio de Bucaramanga.
