El borrador de un plan de paz de 28 puntos propuesto por el gobierno de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania ha puesto a Kyiv entre la espada y la pared.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, reconoció este viernes estar afrontando uno de los momentos más difíciles de la historia de su país, que le obligaría a elegir entre «perder su dignidad» o a su socio militar clave, Estados Unidos.

La nueva propuesta estadounidense para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania acata gran parte de las exigencias de Moscú consideradas líneas rojas por Kyiv: desde amplias cesiones de territorio ucraniano hasta la renuncia a las aspiraciones ucranianas de integrarse en la OTAN.

De hecho, el presidente ruso, Vladimir Putin, dio su visto bueno al plan, del que consideró que puede «sentar las bases de un acuerdo de paz definitivo» para acabar con el conflicto iniciado por Moscú con una invasión de gran escala a Ucrania en febrero de 2022.

Solo faltaría la respuesta final de Ucrania, a la que Trump ha concedido un plazo de 7 días para responder, específicamente hasta el próximo jueves 27, según indicó el presidente estadounidense a la cadena Fox Radio.

Preguntado por la prensa en el Despacho Oval, Trump declaró: «Creemos tener una manera de lograr la paz. Él tendrá que aprobarla (…) En algún momento tendrá que aceptar algo», en referencia a Zelensky.

Qué contempla el plan

El borrador del plan de paz, compuesto por 28 puntos y confirmado por la Casa Blanca este viernes, busca detener las hostilidades y establecer nuevas condiciones políticas, militares y territoriales en Ucrania.

Sus principales puntos son:

  • Alto el fuego inmediato: el cese de las hostilidades entraría en vigor de forma inmediata si ambas partes aceptan el acuerdo.
  • Cesión de territorio por parte de Ucrania: el punto más controvertido contempla que Kyiv entregue zonas actualmente no ocupadas por las fuerzas rusas.
  • Moscú mantendría además el control de la mayor parte de los territorios ucranianos que ocupa -Crimea, Donetsk y Lugansk- y estos serían reconocidos por Estados Unidos como territorios rusos de facto.
  • Renuncia a la OTAN: Ucrania abandonaría su aspiración de ingresar en la alianza atlántica, un objetivo que figura en su Constitución. Su vía para convertirse en Estado miembro de la Unión Europea permanecería abierta.
  • Límite de capacidad militar para Kyiv: Las fuerzas armadas ucranianas quedarían limitadas a un máximo de 600.000 efectivos.
  • Garantía de seguridad estadounidense: si Rusia invadiera nuevamente Ucrania, se activaría una «respuesta militar decisiva y coordinada», además de la reimposición de sanciones contra Moscú.
  • Elecciones ucranianas: el plan prevé la celebración de comicios dentro de un plazo de 100 días. Ucrania tenía elecciones previstas para principios de 2024, pero fueron aplazadas a causa de la guerra.
  • Garantías económicas: la propuesta incluye un programa de recuperación para Ucrania, cuya economía ha sufrido graves daños tras años de conflicto. Unos US$100.000 millones en activos rusos congelados se destinarían a inversiones en el país, y Rusia iniciaría conversaciones para el levantamiento de las duras sanciones impuestas a Moscú desde el inicio de la invasión.
Shares:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *