El joven barranquillero brilló en la Fórmula 4 Británica y se proyecta como una de las grandes promesas del automovilismo nacional.
Después de dos décadas sin una victoria nacional en el icónico circuito de Silverstone, un nuevo nombre empieza a escribir su propia historia en el automovilismo europeo.
Salim Hanna, piloto colombiano de apenas 15 años, conquistó este fin de semana dos carreras de la Fórmula 4 Británica, logrando la pole position, la vuelta rápida y, sobre todo, el primer lugar.
Detrás de este logro hay un detalle que capta aún más la atención: el joven barranquillero está apadrinado por Juan Pablo Montoya, el último gran referente del país en la Fórmula 1 y precisamente el último colombiano en ganar en este circuito en 2005 con McLaren.
De los karts a la cima del podio en Silverstone
Hanna debuto oficialmente en la categoría el pasado 8 de junio en el circuito de Thruxton, donde también consiguió una victoria sorpresiva bajo el equipo Virtuosi Racing y con el número 88. Este fin de semana en Silverstone no desaprovechó la oportunidad: fue el mejor desde la clasificación hasta la bandera de cuadros.
“Ganar aquí es especial, porque esta es una pista en la que todos terminan corriendo alguna vez en su carrera”, comentó el piloto al periodista Diego Fernando Mejía, quien compartió en sus redes el emotivo momento en que sonó el himno colombiano en lo más alto del podio.
A un costado, como un mentor orgulloso, Juan Pablo Montoya observaba en silencio.
El nombre de Salim Hanna no aparece de la nada. Según el propio Montoya, llevan años trabajando juntos, tanto en Estados Unidos como en Europa, moldeando a una joven promesa que hoy ya empieza a mostrar resultados.
“Lo trajimos a Europa, lo pusimos en los mejores equipos y en las mejores posiciones. Ahora estamos en Prema, que es el mejor equipo. Están Salim y Sebastián los dos colombianos de Prema, lo cual es muy bueno”, señaló el bogotano.
¿El próximo paso? Soñar con la Fórmula 1
El triunfo de Hanna no fue el único motivo de celebración para Colombia este fin de semana: Sebastián Montoya, hijo de Juan Pablo, también subió al podio en Silverstone tras terminar segundo en la carrera sprint de la Fórmula 2 y registrar la vuelta más rápida.
Ambos resultados, aunque en categorías distintas, marcan un hito para el automovilismo colombiano, que empieza a ver frutos de una nueva generación forjada con constancia y guía profesional.
Con apenas 15 años, Hanna ya ha demostrado que tiene la madurez y el talento para competir al más alto nivel de su categoría. El objetivo inmediato es consolidarse en la Fórmula 4 británica y, si continúa este ritmo, avanzar hacia la Fórmula 3, un paso crucial en el camino hacia la elite del automovilismo mundial.
Silverstone no solo es una hazaña deportiva, sino también un símbolo de que Colombia podría estar formando a un próximo piloto de Fórmula 1. Y, tal como ocurrió con Montoya hace dos décadas, el camino empieza a construirse vuelta tras vuelta.