La apertura de la ruta Bucaramanga–Barranquilla, que iniciará operación el próximo 5 de diciembre, terminó dando el impulso que se necesitaba para poner de nuevo en funcionamiento la conexión aérea entre San Gil y Bucaramanga a partir del 15 de diciembre.
Aunque inicialmente se hablaba solo de un vuelo de conexión, es decir, únicamente de ida desde San Gil hacia Bucaramanga, Johanna Hernández Neira, representante de la agencia de viajes Rutas y Rumbos, confirmó que se trata de una reactivación completa de la ruta los lunes, con vuelo de ida y regreso.
Los horarios le permitirán a los usuarios conectar con el vuelo de Satena que sale de Bucaramanga hacia Barranquilla, así como aprovechar el vuelo de regreso. En la práctica, esto significa que quienes lleguen de la costa atlántica podrán seguir el recorrido vía aérea hasta San Gil en el mismo día.
Según las autoridades locales, la operación se plantea inicialmente como una segunda oportunidad para esta ruta, que fue puesta fuera de servicio el pasado 31 de octubre por baja ocupación. En esa primera etapa, el promedio de pasajeros apenas alcanzó entre el 35 % y el 40 %, muy por debajo del 80 % de ocupación que Satena considera ideal.
“Esta es una empresa como cualquier empresa y si los números no dan, pues no funciona”, dijo Olid Gómez, asesora de turismo del municipio, al solicitar el apoyo de la comunidad. “Si en tres meses no se cumple con el objetivo, si no se llega al equilibrio numérico, la ruta vuelve y se cierra porque es una empresa. No todo el mundo tiene segundas oportunidades y la empresa cree en el trabajo que venimos haciendo”.
Uno de los retos para lograr un mayor uso de los vuelos entre San Gil y Bucaramanga es la promoción, como lo reconoció hace algunas semanas Jorge Humberto Rangel, secretario de Cultura, Turismo y Patrimonio de Santander.
En este sentido, la Administración departamental, en reuniones con Satena, se comprometió a apoyar la difusión del destino y de la ruta. Santiago Salazar, asesor de la Gobernación, explicó que se iniciará un trabajo fuerte en medios de comunicación para posicionar el mensaje de que Bucaramanga y San Gil están conectados vía aérea en un vuelo que dura alrededor de 14 minutos, sobrevolando el cañón del Chicamocha.
“En la medida en que el mercado se vaya comportando, se van a abrir nuevas frecuencias”, añadió la asesora de turismo del municipio, al resaltar que se asumieron diferentes compromisos para lograr que la reapertura sea sostenible.
La operación ya está disponible en la página de Satena y en los puntos de venta autorizados de la aerolínea. En el caso de San Gil, la agencia de viajes Rutas y Rumbos es el canal habilitado para la compra de tiquetes.
Este medio pudo conocer que el buen funcionamiento de esta reactivación será clave para que Satena estudie nuevas rutas y frecuencias desde San Gil, entre ellas la conexión directa Bogotá–San Gil, en la que ya trabajan las autoridades locales, departamentales y la aerolínea estatal.
La expectativa de empresarios y autoridades es consolidar la operación aérea desde San Gil y, con ello, aumentar la competitividad de la región como destino turístico, articulando la oferta de aventura del sur de Santander con la nueva ventana de conexión hacia Barranquilla y el Caribe.