La complejidad de los daños en esta importante vía de Santander alargaría el tiempo de intervención para tratar de recuperarla. Por su parte, comunidad y transportadores se cansaron del abandono gubernamental y propusieron, por sus propios medios, reconstruir la vía.
Tras el deslizamiento de tierra y destrucción de la calzada en la vereda Zarandas de Vélez, en pleno trazado de la Transversal del Carare, transportadores y habitantes de la zona se encuentran desesperados y en busca de soluciones rápidas y efectivas a la crisis.
Según autoridades y comunidad, son cerca de tres kilómetros de vía los que quedaron destruidos por la remoción en masa de tierra. El daño abarca cerca de 150 hectáreas ubicadas en los kilómetros 27, 28 y 29.
La tierra no para de moverse y se podrían producir nuevos deslizamientos. Habitantes de la zona del Bajo Jordán son una de las poblaciones con mayor riesgo. Por ello, el Invías declaró la emergencia en la zona y destinó personal para que evalúe la magnitud de la afectación.
Al respecto, el director encargado del Invías, Jhon Jairo González, indicó que la falla que se registró en la zona es de gran tamaño y no hay condiciones para rehabilitar la vía por el mismo trazado. Se analiza si se puede construir un nuevo recorrido.
Las autoridades estiman que puede haber restricción o cierre total sobre la vía, al menos, tres meses, mientras se rehabilita el paso. Por ahora, la vía alterna se adelanta por el municipio de Bolívar, pero está restringida solo a vehículos pequeños.
En tal sentido, el diputado de Santander, Martín Gutiérrez, criticó la pasividad del Gobierno Nacional para asumir una emergencia de tal magnitud. “El Invías estuvo supuestamente en la zona, hizo una manifestación de intervención, pero lo que hemos visto es solamente un Puesto de Mando Unificado para mitigar la necesidad de las personas alrededor del sitio del deslizamiento”, indicó.
El corporado agregó que “el resto de comunidades que se mueven por allí no están siendo tenidas en cuenta. Cientos de comunidades de Landázuri, Vélez, Cimitarra y otros municipios transitaban por este corredor, aunque era asqueroso, pero hoy están bloqueados”.
‘Vaca’ por la Transversal

Cansados de promesas incumplidas y ante la imposibilidad de sacar productos como el cacao, bananito, ganado, carbón, yuca y plátano, habitantes de la zona y transportadores plantearon hacer una ‘vaca’ para recuperar la vía por cuenta propia.
De acuerdo con Nelson Pardo, veedor de la Transversal, “en una reunión surgió la propuesta de que mineros, comerciantes y comunidad aporten cada uno $1’000.000, con el fin de contratar maquinaria y rehabilitar la vía por el mismo lugar porque el Invías no se ha pronunciado sobre lo que va a hacer”.
Mientras tanto, a pica y pala, afectados por el cierre vial se abren paso por la trocha para movilizarse y permitir el paso de alimentos y combustible.
Recursos de Autovía a Carare

Ante la ausencia de la inversión reclamada fuertemente por los gremios y las fuerzas vivas del departamento en los últimos dos años, Cristian Avendaño, representante a la Cámara por Santander, planteó en la plenaria de la entidad que se garantice una inversión de $1 billón de pesos.
El representante recordó que esos recursos son los mismos que inicialmente se destinaron para invertirlos en el corredor vial Bucaramanga – Pamplona. Es decir, que en este caso lo que se le está solicitando al Ministerio de Hacienda y la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, es que esos recursos se queden en el departamento.
“Estos recursos están en un patrimonio autónomo de la ANI, producto de un contrato que ya no se ejecutará. Lo que solicitamos al Ministerio de Hacienda y a la ANI es que adelanten los trámites necesarios para liberar esos dineros y destinarlos a las vías que hoy están en emergencia (…) Esta sería la solución definitiva para que las dos vías más importantes de Santander tengan un arreglo real y de fondo. Vamos a dar la pelea por ese billón de pesos para que se quede en nuestro departamento y se invierta donde debe”, aseguró Avendaño.
El representante recordó que los santandereanos han pagado más de $448.000 millones en peajes, pero la inversión en mantenimiento no alcanza ni el 15% de lo recaudado.
“Mientras tanto, las vías siguen cerradas y en deterioro. Esta propuesta no requiere nuevos recursos, solo voluntad política para que los dineros que ya existen se inviertan donde realmente se necesitan: en Santander”, concluyó, recordando que la actual situación es muy crítica, especialmente por todo lo que está sucediendo en la Troncal del Carare, que básicamente desapareció en un tramo la semana pasada.