Los retenes y controles simultáneos en el Anillo Vial, en el tramo entre Floridablanca y Girón, generan caos, tensiones entre los conductores y reclamos de empresarios.
Lo que comenzó como una estrategia para hacer cumplir las medidas viales -entre ellas, la del pico y placa en el Anillo Vial, en el trayecto entre Floridablanca y Girón- se ha convertido en un dolor de cabeza diario para conductores, empresarios y trabajadores que se movilizan por esta importante arteria del área metropolitana.
Y es que los constantes retenes de Tránsito, instalados por las autoridades de ambos municipios y en los dos sentidos de la vía, se realizan de manera simultánea durante horas pico, provocando largas filas de más de kilómetro y medio, atascos, maniobras peligrosas por parte de motociclistas que cruzan los separadores, y vehículos que, en su intento por evadir los controles, cometen infracciones que aumentan el riesgo de accidentes.
“Esta mañana fui testigo de un altercado serio con una ciudadana, lo cual deja una muy mala impresión y un ambiente tenso”, relató un conductor afectado por la congestión.
No solo la movilidad se ve comprometida, también la tranquilidad en la zona se altera. Varias de las confrontaciones con agentes de Tránsito han rozado la violencia.
Los empresarios instalados en la Zona Franca y en distintos centros de acopio y bodegas aledañas al corredor vial también han manifestado su inconformidad. Aseguran que esta dinámica no solo pone en riesgo la seguridad vial y el orden público, sino que interfiere directamente con la operación logística de sus negocios.
“Más que un control eficiente del pico y placa, lo que se está generando es un problema mayor: afectación a la movilidad, retrasos en entregas, colaboradores llegando tarde y visitantes inconformes. No hay criterio ni enfoque ciudadano por parte de los agentes”, señaló un representante empresarial.
Las voces de protesta coinciden en un mismo punto: no se oponen a los controles, pero exigen que se ejecuten con planeación, en horarios adecuados y sin generar bloqueos innecesarios.
Les hacen un llamado a las Direcciones de Tránsito de Floridablanca y de Girón para que reevalúen la estrategia y establezcan puntos de control móviles o alternados, que permitan verificar el cumplimiento de las normas sin entorpecer la actividad laboral y económica de la región.
Por ahora, los ciudadanos esperan una pronta respuesta institucional que permita restablecer el orden y la fluidez en esta arteria vial, crucial para el desarrollo del área metropolitana de Bucaramanga.