El departamento vive una paradoja entre los municipios afectados por las constantes lluvias y otro en el que la sequía sigue azotando con fuerza.
Las lluvias del último mes en Santander tienen en alerta a varios municipios. Entre otros, los aguaceros han generado emergencias como la de la Transversal del Carare, en donde terrenos inestables se saturaron y produjeron la destrucción de la vía.
Por su parte, en la vía Curos – Málaga se produjeron deslizamientos y, en el casco urbano de la capital de la provincia de García Rovira, la gran cantidad de agua que cayó inundó varios barrios.
No obstante, en varios sectores de Los Santos ocurre todo lo contrario. Altas temperaturas y la falta de lluvias tienen a varias veredas sin agua.
De acuerdo con el alcalde de Los Santos, Diego Mendoza, “a pesar de que en muchos territorios llueve, hay varios rincones de nuestro municipio que hoy en día necesitan que se les lleve agua en carrotanques. Tengo seis o siete vehículos todos los días llevando agua a rincones, a barrios, a centros poblados, donde esa problemática sigue siendo grande”.
Una de las veredas afectadas es El Diamante. En temporada seca, las imágenes son dramáticas: animales ‘en los huesos’, pozos secos, cultivos quemados por el calor, pastos secos y carrotanques recorriendo las polvorientas vías para llevar ‘una gota de esperanza’ a los campesinos.
Allí, sus habitantes enfrentan una odisea para asearse, alimentarse y mantener sus animales y cultivos. Además, los escasos recipientes con los que cuentan no les dan abasto para almacenar el líquido cuando la lluvia cae o cuando alguno de los carrotanques de la Alcaldía llega a suministrarles agua.
Además de este sector, las veredas La Fuente, Alto de Los Mantilla, El Diamante, Los Teres, La Laguna y el barrio San Martín también son afectados.
Las estrategias contra la sequía
En tal sentido, el alcalde de Los Santos, Diego Mendoza, manifestó que “las represas han funcionado muy bien en las cuencas en las que nace agua en el municipio. Con la construcción de una más tendríamos más volumen de agua para situaciones difíciles. Estas operan por gravedad”.
Mendoza Arenas explicó que hay tres cuencas de agua en las que podría funcionar la construcción de la represa. “Hay una quebrada que pasa por la parte alta y se plantea como posibilidad para abastecerla”, indicó.
El mandatario local indicó que “estoy elaborando un estudio para la construcción de una represa en la parte alta. Este proyecto podría darles agua a cerca de 3.000 familias de la mencionadas.
Además, en abril de este año, el mandatario local llegó a la vereda El Diamante para mitigar parte de la crisis que vive el sector.
El mandatario acudió a las viviendas de la vereda con tanques de almacenamiento de 1.000 litros de capacidad para que los lugareños puedan almacenar el agua.
“Pudimos gestionar estos tanques para que, de una u otra manera, ustedes puedan captar lluvias o guardar el líquido que les manda el municipio para su consumo. Es un detalle pequeño, pero de mucha utilidad”, destacó Mendoza Arenas.
Además, se dispuso maquinaria amarilla para adelantar mantenimiento a los jagüeyes que los campesinos tienen como apoyo para captar el líquido.
El alcalde también radicó un proyecto ante el Gobierno Nacional para buscar mitigar la sequía, pero afirmó que no ha recibido aún ayuda para ejecutarlo.