Las autoridades indicaron que el incendio fue provocado por un cortocircuito en la vivienda.
A la mamá de un niño de tres años, los vecinos de la vereda La Victoria del Peñón (Santander) le avisaron que su casa estaba en llamas. Los gritos la hicieron regresar de la tienda sobre el mediodía del pasado Sábado Santo, 19 de abril. Lo primero en lo que pensó fue en su pequeño. Antes de salir de la casa, lo había dejado dormido sobre una colchoneta mientras ella se encargaba de comprar lo del almuerzo.
Aunque corrió hasta llegar a su vivienda, la finca Horumos, la tragedia fue inevitable: todo quedó reducido a cenizas. Vecinos encontraron al niño inconsciente debajo del mesón de la estufa.
Según relató la tía del menor, el pequeño se habría refugiado de las llamas en esta estructura. Sin embargo, el humo de aquella deflagración le causó una asfixia severa y murió. Los familiares señalaron que las lesiones que hallaron en el cuerpo del niño no eran de gran magnitud. Sin embargo, según el reporte de la Policía de Santander, el niño sí presentó “quemaduras de consideración”.
Las autoridades indicaron que el incendio fue provocado por un cortocircuito en la vivienda. Esta versión fue respaldada por la tía del menor, quien aseguró que el sector se encontraba sin servicio de energía. Según ella, la emergencia se desató cuando se restableció la conexión eléctrica. No obstante, este detalle aún no ha sido confirmado de manera oficial.
Además del prematuro fallecimiento del niño de tres años, esta familia santandereana, conformada por otro menor de edad, de 12 años, y sus dos padres, quedó a merced de la misericordia de sus vecinos. Sus enseres y gran parte de la estructura de su casa fueron consumidos por las llamas.
A pesar de que los lugareños de las veredas La Victoria y San Francisco de El Peñón han aunado esfuerzos para ayudarlos a sopesar su pérdida, sin embargo, aún necesitan ayuda para costear las honras fúnebres del niño. Así que si usted quiere unirse a la donatón, puede hacerlo al siguiente número de Nequi: 322 227 5541.
“Gracias a todas las personas que nos han querido ayudar en este difícil momento. Que mi Dios me los bendiga”, expresó la tía del niño, que ha sido la encargada de recolectar los fondos.