Estudiantes rurales de Piedecuesta se beneficiaron con iniciativa de la Universidad Industrial de Santander, UIS, que le da ‘segunda vida’ a mobiliario, tecnología y hasta elementos de laboratorio. Estos son los detalles de la loable iniciativa.

Imagínese por un momento que es estudiante de un colegio de una vereda apartada del casco urbano de un municipio cualquiera, en donde no hay computadores para aprender o, en el peor de los casos, que su pupitre está deteriorado por el paso de los años. ¿Qué solución se le ocurriría?

Pues una ingeniosa y humana idea de la Universidad Industrial de Santander sigue ayudando a mejorar la calidad en la educación. Allí rescatan mobiliario, tecnología y hasta elementos de laboratorio para que estudiantes rurales los puedan aprovechar.

Precisamente, la semana pasada, cerca de 500 estudiantes de la Institución Educativa Los Curos, en Piedecuesta, recibieron una grata visita. Al lugar llegaron funcionarios de la UIS, quienes llevaron donaciones para contribuir a su formación educativa.

De manos de la comitiva integrada por funcionarios de la Sección de Inventarios, técnicos, artistas de los grupos de Teatro y Danzas UIS y un equipo de la Dirección de Comunicaciones, los estudiantes recibieron kits escolares, mobiliario y hasta diversión: mesas, sillas, escritorios e instrumentos de medición eléctrica para su laboratorio hicieron parte de la donación.

Al respecto, William Sarmiento, rector del colegio, destacó que “las instituciones públicas tienen muchas carencias, en muchos aspectos, desde infraestructura hasta los simples elementos que necesitan para que se dé un ambiente de aprendizaje adecuado, desde un escritorio, un computador, todos los elementos que uno necesita. Ante esa carencia acudimos a ustedes (UIS) para que nos colaboren, que de manera generosa nos ayuden y, de esa forma, tratar de que los estudiantes tengan mejores recursos”.

A su turno, el personero de la IE Los Curos indicó que “es muy importante que nos tengan en cuenta, estamos agradecidos todo el colegio, los profesores, el personero también y la institución por traer esos equipos de aprendizaje”.

La ayuda llegó del ‘Taller de los muñecos’

Hace cerca de 12 años, nació en la UIS una iniciativa para que los bienes muebles de la institución y otros que reciben como donativo se recuperen y se les dé un segundo uso en la educación de niños, niñas y adolescentes.

Al Taller llegan, entre otros, sillas, mesas, pupitres, puertas, computadores, video beams, microscopios y hasta inodoros, que ya no usa la Universidad pero que pueden ayudar a mitigar necesidades en escuelas y colegios. Vea además: Así fue la transformación de un motel en albergue para estudiantes UIS

En tal sentido, el rector de la UIS, Hernán Porras, citó un ejemplo de qué se hace con estos elementos. “Para el caso de un computador que se da de baja, cuando llega al taller lo destapamos, lo limpiamos, le cambiamos las piezas que sean necesarias. El proceso se hace con tanto amor y aprecio que estos elementos quedan como nuevos. En un lenguaje técnico, los repotenciamos. Esto mismo ocurre con pupitres, mesas y otros elementos escolares”, indicó el directivo.

Si se trata de elementos de laboratorio como microscopios, probetas o pipetas, estos se recuperan y, además, cuando se hace la entrega a los beneficiarios, se les regalan reactivos y todo lo necesario para hacer ciencia.

La Universidad hizo un llamado a empresarios de Santander para que, cuando retiren sus mobiliarios, se comuniquen con la UIS, donen los elementos y se pueda ampliar la cobertura de este programa.

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