Facturas presuntamente falsas, pagos por $2.399 millones bajo investigación, una licitación con un único oferente y obras que no se terminaron dentro del plazo pactado es el balance que deja el contrato original de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Angelinos.
Luego de un largo proceso que duró nueve años, Ludwig Stünkel García, exgerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (amb), fue declarado culpable, en primera instancia, por el delito de interés indebido en la celebración de contratos.
Esto debido a las irregularidades en el contrato suscrito con el Consorcio Suratá 2015, por $41.613 millones, para la construcción de la PTAP Angelinos y otras obras complementarias, como la planta de lodos de Bosconia.
12.489 millones es el valor del anticipo entregado al Consorcio Suratá 2015, equivalente al 30 % del valor del contrato.
Cabe recordar que el proyecto se diseñó para garantizar el tratamiento y el suministro de agua potable a la zona norte de Bucaramanga y Girón, a través de la regulación del agua del río Tona y el Embalse de Bucaramanga.
No obstante, este no es el único capítulo judicial pendiente por este contrato. En un proceso paralelo, la justicia investiga al empresario español Aurelio Ignacio López Mier, representante legal del Consorcio Suratá 2015, por las supuestas irregularidades en el manejo del anticipo de $12.489 millones.