Lo que debía ser un espacio de recreación y formación para los niños terminó en un lamentable espectáculo de intolerancia.
El pasado sábado 30 de agosto, lo que parecía una jornada normal en las canchas de Hacienda Santa Bárbara, sobre el Anillo Vial, se convirtió en un hecho lamentable.
Durante los partidos correspondientes a la categoría Sub-10 de la Liga Santandereana de Fútbol, un grupo de padres de familia se enfrentó a golpes en medio de los niños, dejando una imagen bochornosa que hoy circula en redes sociales.
Los videos muestran cómo varios hombres y mujeres se agreden en los alrededores del escenario deportivo, mientras los pequeños, desconcertados, permanecen en la cancha sin entender la violencia de los adultos.
¿Qué originó la pelea? El testimonio del entrenador
Jean Felipe Estupiñán Guevara, entrenador de uno de los equipos involucrados, explicó en entrevista qué desató el conflicto. Según relató, todo comenzó por un reclamo reglamentario:
¿Qué originó la pelea? El testimonio del entrenador
Jean Felipe Estupiñán Guevara, entrenador de uno de los equipos involucrados, explicó en entrevista qué desató el conflicto. Según relató, todo comenzó por un reclamo reglamentario:
“El partido ya había terminado. Yo hice un reclamo porque había dos niños del equipo rival jugando con el mismo número, lo cual es antirreglamentario. La juez del partido, que era muy joven, se lo comunicó al técnico del otro equipo delante de los papás, y eso lo molestó”, contó Estupiñán.
De acuerdo con su versión, el técnico rival se acercó para increparlo cara a cara y, tras un intercambio de palabras, intentó agredirlo junto con el padre del arquero del equipo.
“Los papás de mis jugadores, al ver que querían golpearme, se metieron a defenderme, y ahí se armó el problema que ya todo el mundo conoce”, añadió.
Estupiñán rechazó enérgicamente lo sucedido:
“Esto no tiene justificación. Nosotros como club repudiamos cualquier acto de violencia que manche el deporte infantil. Esto no se trata de peleas, sino de formar deportistas y ciudadanos”, afirmó.
La Liga Santandereana condena el hecho: “Terrible y espantoso”
Aunque la pelea no interrumpió el desarrollo del partido, generó indignación en la comunidad deportiva. La Liga Santandereana de Fútbol emitió un mensaje contundente rechazando lo ocurrido.
Eduardo Villamizar Mutis, secretario de la Liga y asesor del Comité Disciplinario, lamentó la situación:
“Terrible y espantoso. Hoy en día los padres se involucran demasiado. Mientras los niños se divierten, ellos terminan insultando al árbitro, a los técnicos y hasta peleando entre ellos. Esto cada día está peor”, dijo Villamizar.
El dirigente aclaró que, por ahora, no hay un reporte oficial del suceso, ni un acta arbitral que confirme que la pelea ocurrió durante el partido.
Villamizar advirtió que el Comité Disciplinario solo puede actuar cuando hay informes oficiales, y que las sanciones recaen sobre los clubes, no sobre personas particulares.
“Cuando hay casos así, se sanciona al club: pérdida de puntos, expulsión de torneos, suspensión. Pero no podemos controlar la vida de cada padre. Si siguen estas conductas, vamos a tener que jugar partidos a puerta cerrada, sin público”, advirtió el dirigente.
Además, insistió en que la prioridad de la Liga son los niños, no los familiares:
“Si el padre tiene alguna queja, debe dirigirse a su club. Nosotros organizamos torneos para que los niños disfruten, no para que los adultos conviertan esto en una guerra”.
Una problemática que no es nueva
John Quintero, integrante de la Junta Directiva de la Liga, también se refirió al tema y señaló que la violencia de los padres es un fenómeno que viene creciendo en distintos escenarios deportivos.
“Definitivamente la intolerancia nos está tomando ventaja. Hemos trabajado en campañas de cultura, pero pareciera no ser suficiente. Vamos a investigar y sancionar lo que corresponda para que el fútbol siga siendo lúdico para los niños”, dijo.
Crítica personal: Padres, el ejemplo comienza por ustedes
Como periodista y como ciudadana, no puedo dejar de expresar mi rechazo absoluto ante este comportamiento. Padres de familia: el fútbol de sus hijos no es una guerra, es un juego.
Ellos no necesitan ver a sus héroes de la vida real, sus propios padres, insultando, agrediéndose o actuando como si estuvieran en una barra brava.
¿De qué sirve hablar de formación, de valores y de deporte, si los adultos son los primeros en romper las reglas? Mientras los niños sueñan con divertirse, los padres están ocupados en una batalla absurda que deja heridas, sanciones y vergüenza.
Si no cambiamos esta mentalidad, vamos a terminar jugando a puerta cerrada, sin público, porque los adultos no supieron comportarse mejor que los niños. Y eso, simplemente, es vergonzoso.
Recomendaciones para los padres en el fútbol infantil
Para que el deporte siga siendo un espacio sano y formativo, es fundamental que los adultos den el ejemplo. Aquí algunas recomendaciones:
- Controle sus emociones: El fútbol infantil es un juego, no un campeonato mundial. Respire antes de reaccionar.
- Respete a árbitros y entrenadores: Ellos cumplen una función, no son enemigos.
- Evite comparaciones y presiones:Su hijo juega para aprender y divertirse, no para cumplir sus expectativas.
- No insulte ni provoque a otros padres: Recuerde que los niños imitan lo que ven.
- Fomente la tolerancia y el juego limpio: Gane o pierda, su hijo debe aprender a respetar.
- Si tiene una queja, hágalo por los canales oficiales: Diríjase al club, nunca al árbitro ni a otros padres en medio del partido.
El mensaje es claro: los niños juegan para ser felices, los padres deben estar para apoyarlos, no para avergonzarlos.