La mayor inquietud es que las ondulaciones sean generadas por fallas en la cimentación, es decir, en las bases del puente.

Unas posibles ondulaciones se estarían presentando en el puente Fonce de la Variante de San Gil. La alerta fue realizada por la Veeduría Social y Técnica, desde donde solicitan al Instituto Nacional de vías, Invías, revisar qué está pasando con la infraestructura y si se trata de un problema de fondo o de forma.

Felix Zipamoncha, veedor sangileño y responsable de la denuncia, explicó que estas ondulaciones sobre el puente pueden tener varias razones, principalmente porque las obras no fueron terminadas y la estructura está en uso.

Una de las preocupaciones del geólogo es que la infraestructura no tiene los abroches en las puntas y, mientras tanto, siguen transitando vehículos livianos y compactadores de basuras, a pesar de que la vía no ha sido puesta en uso porque justamente es una obra inconclusa.

Temen que haya daño en estructura del puente Fonce

Sin embargo, la mayor inquietud es que las ondulaciones sean generadas por fallas en la cimentación, es decir, en las bases del puente. En ese caso el problema sería mucho mayor porque se requeriría una intervención de toda la infraestructura.

Para aclarar cualquier duda y garantizar la calidad de la obra, Zipamoncha solicitó al Invías no recibir la obra de la empresa contratista Concay SA hasta tanto no se revise la estructura.

La denuncia de la veeduría llega en un momento de total incertidumbre, pues casi un año después de terminada la primera fase del proyecto no hay claridad sobre su continuidad, debido a la falta de presupuesto.

Puente Fonce en la Variante de San Gil (Suministradas / VANGUARDIA)Puente Fonce en la Variante de San Gil (Suministradas / VANGUARDIA)

Variante de San Gil: un proyecto en incertidumbre

La denuncia del deterioro en el puente sobre el río Fonce llega en un momento de total incertidumbre frente al financiamiento requerido para la continuidad de la obra.

Los compromisos del Estado con la importante obra de infraestructura eran dos. El primero es que a través del Invías en el segundo semestre de este año iniciaría la ejecución de $80.000 millones para terminar los 4,5 kilómetros hasta ahora intervenidos entre la vía nacional entre San Gil y Bucaramanga con la vía entre San Gil y Barichara.

El segundo es que con el famoso acuerdo ‘Vías de los comuneros’ firmado en diciembre de 2024 llegarían los recursos faltantes para construir los 5,3 kilómetros pendientes de nueva vía, cerca de $140.000 millones.

Gobernación de Santander y los alcaldes de las provincias del sur del departamento le ruegan al Ministerio de Transporte continuar con la puesta en marcha del acuerdo ‘Vìas de los comuneros’, tampoco hay mayores expectativas frente a la llegada de nuevos recursos por parte del Invias.

La variante de San Gil es un proyecto que inició en 2018 y en donde se planteó la construcción de 9,6 kilómetros de vía que servirían como alternativa para que los vehículos pesados evadan el paso de la carretera nacional por San Gil, en donde se han presentado accidentes trágicos por la pérdida de frenos.

Tras la inversión de $183.000 millones y un tiempo de ejecución de 5 años y 8 meses – un 35 % más de lo acordado -, el contratista (Concay SA) apenas logró intervenir 4,5 kilómetros, incluyendo un puente y un viaducto sin terminar.

Shares:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *