Una decisión judicial confirmó la alerta por el mal estado del parque Ragonessi. Las basuras, el mal estado del sendero peatonal y la olvidada estructura de la media torta son algunos de los problemas evidentes.
Tres meses le dio el Juzgado Tercero Administrativo Oral del Circuito Judicial de San Gil a la Alcaldía municipal para determinar el estado real del parque Ragonessi, caracterizarlo y establecer sus necesidades.
El fallo se dio en respuesta a una acción popular que aboga por la intervención del escenario natural convertido con el paso de los años en un foco de inseguridad del municipio.
En la sentencia de primera instancia, el juez determinó que el estado del parque vulnera los derechos e interese colectivos.
Una vez cumplido el tiempo determinado para el estudio, la Alcaldía tendrá dos meses más para elaborar “un cronograma de trabajo que contenga las medidas que sean pertinentes para dar cumplimiento a lo recomendado”. Según la sentencia, el plazo máximo que tiene la Alcaldía para recuperar el parque es de dos años.
Aunque la defensa jurídica de la administración municipal indicó que el parque se encontraba en “óptimas condiciones”, el alcalde Edgar Orlando Rojas Pinzón reconoció aspectos a trabajar como “el manejo de vertimiento, de los senderos para que los discapacitados puedan entrar (…) Este es un parque que no debía estar abandonado”.

El mandatario aseguró que apelarán la sentencia porque no están de acuerdo con algunas de las pretensiones de la acción popular.
Mientras continua el proceso judicial, la Alcaldía iniciará con la elaboración de los estudios. Tendrán tres meses para cumplir con la orden del juez.
Agregando que no hay recursos, el burgomaestre expresó que se van a proponer obras que estén en capacidad de desarrollar, priorizando la plazoleta de acceso, la media torta y la construcción de los vertimientos de aguas residuales.
Marco Antonio Velásquez, accionista de la demanda, recordó que este parque fue un proyecto planteado hace 30 años para el desarrollo del municipio y hoy los ciudadanos no pueden ir por el temor a ser víctimas de hurto.
El parque del olvido
Los problemas del Ragonessi no son nuevos, prueba de ello son los desalojos realizados por autoridades policiales y municipales de los cambuches que se armaron en el lugar, especialmente en la zona de la media torta usada como hoteles itinerantes.
También están las quejas de los habitantes del sector del Bella Isla, quienes han mantenido las quejas por la inseguridad que sienten al pasar por la zona, debido al consumo de drogas que se da en el sector. Puede interesarle: Comunidad de Onzaga pide ayuda: lluvias dejaron acueductos rurales dañados y cosechas perdidas
Otro ejemplo son las jornadas de limpieza adelantadas por organizaciones privadas y públicas que evidencias cómo todo el sendero peatonal, a un costado de la quebrada Curití, se transformó en un basurero.
Al final, la única inversión en los últimos años se hizo en 2023 con la reconstrucción del puente peatonal que da acceso al escenario, pensado como una ruta ecoturística. Un estudio realizado por Fontur en 2022 confirmó el potencial existente para el avistamiento de aves.