El alcalde electo de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, tendrá que afrontar una ciudad estancada en su competitividad, especialmente por sus bajos indicadores es infraestructura y medioambiente. Así como mantener las buenas cifras de empleabilidad y bajo de desempleo.

Jaime Andrés Beltrán, el alcalde electo de Bucaramanga, quien se autodenominó el ‘alcalde de la seguridad y el orden’, tendrá que asumir una ciudad con unos retos de económicos, empresariales y sociales.

Su tarea principal es lograr que el dinamismo socioeconómico y libertades económicas no riñan con sus propuestas de candado y menos libertades personales para bajar los índices de inseguridad, situación que debe ser paralela en la reducción de las tasas de desempleo, pobreza e informalidad.

Beltrán, quien obtuvo 91.372 votos para el 34,62 % de los sufragios, tendrá que arrancar su mandato con un presupuesto para el 2024 de $1,5 billones, como lo radicó la Secretaría de Hacienda el pasado 6 de octubre, considerado como el “más alto en la historia de la ciudad”.

Hay que recordar que Bucaramanga entre 2019 y 2020 estaba en la categoría primera, en cuanto a la calificación fiscal que hace Planeación Nacional, y con el presupuesto del 2024, el Municipio garantiza permanecer en categoría especial y que cumpla los indicadores de la Ley 617. Este dinero, especialmente, será destinado a seguridad, malla vial, educación, salud, compra de predios en el Páramo de Santurbán y programas sociales, entre otros.

Competitividad

Asimismo, Beltrán se enfrenta a una ciudad estancada en su competitividad, según el Índice de Competitividad de Ciudades (ICC), entre 2022 y 2023. De los 13 pilares que midió el ICC 2023, la ciudad mejoró su puntaje en siete de ellos, redujo su calificación en cinco y mantuvo la misma puntuación en uno.

Entre estas subidas y bajadas, se destaca el ascenso en ocho casillas en el pilar de Mercado Laboral, que va relacionado con el buen momento que pasa la ciudad en generación de empleo y reducción de desempleo.

Y ‘se rajó’ en el pilar de Infraestructura y Equipamiento, en el que descendió cuatro posiciones y con una reducción de 0,13 puntos, la más fuerte entre los pilares de la ciudad. Así como el pilar de Sostenibilidad Ambiental, en el que Bucaramanga perdió tres puestos y redujo su puntuación en 0,4. Al igual que el pilar de Educación Superior y Formación para el Trabajo, con una pérdida de dos lugares y una contracción de 0,8 puntos.

Informalidad

El alcalde electo tendrá también que afrontar una ciudad con una informalidad laboral estructural, según el Dane, que sigue siendo un problema importante porque tiene un impacto negativo en la economía, ya que los trabajadores informales no tienen acceso a los mismos beneficios que los trabajadores formales, como la seguridad social, las pensiones y las prestaciones laborales.

La tasa actual es del 43,4 %, en otras palabras, de 100 empleos en la ciudad, 43 son informales.

A pesar de que en los últimos dos años la reducción ha sido significativa en 5 puntos, de acuerdo con analistas económicos, es un reto porque la informalidad es un fenómeno sistémico con mecanismos que atrapan a la población en sus diversas formas: una persona que no tiene trabajo formal es posible que también tenga otros tipos de informalidad como la vivienda, debido a la dificultad para acceder al sistema financiero, y que incluso deba recurrir al sistema no formal de créditos (gota a gota).

Beltrán tendrá que afrontar una ciudad, según el Dane, con la línea de pobreza monetaria más alta de Colombia, por un valor de $547.356 mensuales para una persona. Esto significa que una persona que gane menos de esta cantidad al mes se considera en situación de pobreza monetaria.

Algunas propuestas de Beltrán

*Fomentar la inversión en sectores estratégicos que tengan un alto potencial de generación de empleo, como la industria manufacturera, los servicios empresariales, el turismo, la tecnología y la innovación.

*Diseñar un banco de alimentos desde la estrategia de economía circular “Alimentos contra el hambre en Bucaramanga: conectando solidaridad y sustentabilidad”.

*Promover la diversificación de la estructura económica de Bucaramanga para reducir la dependencia de sectores específicos y fomentar la creación de empleo en áreas emergentes como las de desarrollo tecnológico, marketing digital de bienes y servicios, entre otras.

*Crear el Clúster de la Moda a partir del sector de empresarios de conforman la cadena productiva y de valor del calzado, joyería, industria textil, diseñadores, entre otros, para que lideren temas de productividad, diseño y comercialización nacional e internacional a partir de exportar.

*Creación del Ffae, (Fondo Financiero de Apoyo al Emprendimiento) de la mano con entidades públicas o privadas.

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