El 70 % de la gente que es robada en Bucaramanga ese víctima en la calle; el 14 % es asaltada en el bus urbano; otro 10 % es intimidada en su casa o apartamento; un 4 % es atacada en un taxi; y el 2 % restante en otros sitios.
La imagen del asalto ocurrido el pasado domingo, en la avenida Quebradaseca con carrera 29, cuando una mujer fue sorprendida por un hombre armado con un cuchillo, quien descendió de una motocicleta con la intención de robarle el celular, tiene impactados a los bumangueses. (Ver video)
No ha sido el único asalto registrado en lo que va del año. De hecho, en las calles de Bucaramanga, el ‘raponazo’ se ha convertido en el principal delito de enero, con 118 asaltos reportados. Tal cifra, a decir verdad, se queda corta porque no todos los ‘raponazos’ son denunciados ante las autoridades policiales.
Ese tipo de robo, caracterizado por la rapidez con la que se comete y el objetivo de sustraer objetos personales como bolsos, celulares y cadenas, afecta al ciudadano de a pie.
Los bumangueses coinciden en decir que la inseguridad en las calles aumenta, a pesar de los esfuerzos por parte de la Policía Metropolitana para contrarrestar esta problemática.
De acuerdo con estadísticas recientes, proporcionadas por la misma Policía, el ‘raponazo’ lidera la lista de delitos más comunes en la ciudad, especialmente en zonas de alto flujo peatonal como el Centro y Cabecera. Tales lugares, con gran afluencia de personas, son los escenarios preferidos por los delincuentes para ‘hacer de las suyas’.
Las principales víctimas han sido mujeres y hombres distraídos que estaban utilizando sus celulares mientras transitaban por la vía pública. La facilidad con la que los delincuentes pueden escapar, muchas veces en motocicletas, dificulta su captura inmediata.

Los bumangueses exigen medidas más contundentes para frenar esta ola delictiva. Por su parte, la Alcaldía de Bucaramanga ha implementado estrategias como el aumento de patrullajes, la instalación de cámaras de vigilancia y campañas ciudadanas para reducir los casos de ‘raponazo’. Sin embargo, estas acciones no parecen ser suficientes, ya que la percepción de inseguridad persiste en la población.
Expertos en seguridad recomiendan fortalecer el trabajo conjunto entre la comunidad y la Policía, además de aplicar sanciones más severas a los responsables de este tipo de delitos.
Las autoridades hacen un llamado constante a la ciudadanía para que haga las respectivas denuncias de este tipo sucesos y, de manera literal, “no dé papaya’ en las calles. Evitar el uso de objetos de valor a la vista, caminar en compañía y estar atentos a su entorno son algunas de las recomendaciones más sugeridas.