Hasta el momento no se reportan víctimas mortales ni daños graves, pero las autoridades mantienen la alerta en una ciudad vulnerable por su cercanía a fallas geológicas activas.

Un fuerte sismo de magnitud 6.2 sacudió este miércoles la ciudad de Estambul, Turquía, generando escenas de pánico entre los habitantes y reviviendo el temor a una tragedia como la ocurrida en 2023, que dejó decenas de miles de muertos en el país.

El movimiento telúrico ocurrió hacia las 12:49 p.m. hora local (9:49 GMT) y tuvo su epicentro en el Mar de Mármara, a una profundidad de casi 7 kilómetros y aproximadamente 60 kilómetros del centro histórico de la ciudad.

Según reportó la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía (AFAD), el epicentro se ubicó al sur del distrito de Silivri, en la periferia occidental de Estambul. Minutos después del evento principal, se registraron al menos dos réplicas, una de ellas con magnitud de 5.3, que mantuvieron la tensión entre la población.

Sin daños graves, pero con mucha preocupación

Pese a la magnitud del sismo, hasta ahora no se han reportado víctimas ni afectaciones estructurales severas.

El ministro turco de Infraestructura, Abdulkadir Uraloglu, informó que los primeros controles no evidenciaron daños en vías, aeropuertos, trenes ni sistemas de metro. No obstante, varios barrios vivieron momentos de alarma. En zonas como Beyoglu y cerca de la plaza de Taksim, residentes salieron rápidamente a las calles, algunos entre lágrimas y visiblemente angustiados, mientras otros intentaban continuar con su rutina diaria.

Kemal Cebi, alcalde del distrito de Kucukcekmece, también en el oeste de la ciudad, explicó a medios locales que no se han registrado daños significativos, aunque reconoció problemas de movilidad urbana por los atascos de tráfico y la alta densidad poblacional.

Un país marcado por las fallas geológicas

Turquía se encuentra en una de las regiones sísmicamente más activas del mundo, atravesada por dos grandes fallas. El recuerdo del devastador terremoto del 6 de febrero de 2023 —que alcanzó una magnitud de 7.8 y afectó 11 provincias del sur y sureste del país— sigue fresco en la memoria colectiva. Aquella tragedia cobró la vida de más de 53.000 personas en Turquía y de otras 6.000 en la vecina Siria.

Aunque Estambul no fue una de las ciudades afectadas directamente en 2023, su cercanía a las fallas geológicas mantiene en alerta a las autoridades y expertos. De hecho, en los últimos años, el Gobierno turco y la administración local han intensificado los esfuerzos para reforzar las edificaciones vulnerables y demoler aquellas en riesgo de colapso ante un eventual sismo de gran magnitud.

Muchos usuarios en redes sociales han compartido imágenes del sismo

Shares:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *