Biólogo marino, exviceministro y una de las voces más influyentes del ambientalismo colombiano, tendrá el desafío de enfrentar la deforestación, El Niño y los cambios en la política minero-energética.
Fabio Arjona, un biólogo con amplia trayectoria y reconocimiento en el sector, es el tercer ministro que llega a la “manada” del tigre. Se trata de un nombramiento que no sorprende, pues Arjona no solo ha sido, durante décadas, una de las figuras más influyentes del ambientalismo colombiano y líder de la organización Conservación Internacional, sino que además ya había sido designado como jefe del equipo de empalme de esa cartera durante el proceso de transición que adelanta el gobierno de Abelardo De La Espriella.
La llegada de un ambientalista de pura cepa podría aliviar los temores de ese sector frente al giro que, seguramente, dará el gobierno de Abelardo de la Espriella en algunas políticas, especialmente en las relacionadas con el sector minero-energético. Desde la campaña, De La Espriella fue claro en que el país reanudaría la exploración de petróleo y gas, y que comenzaría a implementar el fracking de manera responsable.
Ese compromiso con la sostenibilidad ambiental y el acompañamiento de esos procesos será una de las principales tareas de Arjona. Sin embargo, el nuevo ministro cuenta con todos los pergaminos en la defensa de la naturaleza. Es biólogo marino de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y, durante décadas, fue vicepresidente de Desarrollo de Recursos y Sostenibilidad Regional en Conservación Internacional, una organización con alcance mundial que ha realizado un trabajo de gran impacto e incidencia en Colombia.
En el pasado, Arjona también ocupó cargos relevantes en el servicio público del sector. Por ejemplo, fue viceministro de Medio Ambiente, director ejecutivo de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS) y director del Plan de Acción Forestal para Colombia (FAO-DNP).
Una de sus áreas de experiencia es la cooperación internacional en favor del medio ambiente, un renglón clave para este sector. Fue consultor del Banco Mundial para América Latina y el Caribe y ha impulsado proyectos como Naturamazonas, Nuestros Futuros Bosques y Vida Manglar (pionero en bonos de carbono azul).
Arjona será ministro de Ambiente en un país con una inigualable riqueza natural. De hecho, el instituto Humboldt, en un completo documento que le entregó a los candidatos presidenciales, recordó que Colombia es uno de los siete países megadiversos, donde se encuentra el 70 % de la riqueza biológica del planeta.
Sin embargo, el instituto advertía a quien asumiera las riendas del nuevo gobierno sobre hechos alarmantes. Por ejemplo: “entre 2001 y 2021, el país perdió 3,2 millones de hectáreas de bosques. A esto se suma la desaparición del 24 % de los humedales permanentes (principalmente a causa de la ganadería extensiva); el 92 % de los bosques secos tropicales (presentes, por ejemplo, en el Caribe, los valles del Cauca y el Magdalena, y los Santanderes); y 21 % de los manglares”.
El nuevo ministro también tendrá que capotear los estragos del fenómeno de El Niño. Se anticipa que llegará con intensidad y se ha advertido que la escasez de agua podría ocasionar un apagón, un escenario que el gobierno de Abelardo de la Espriella ha dicho que buscará evitar.
El informe del Humboldt recuerda que el 90 % de las emergencias reportadas por el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en Colombia estuvieron asociadas con eventos climáticos extremos. Además de esos fenómenos, advierte que existe otra circunstancia que agrava el riesgo: la deforestación amazónica podría reducir las lluvias hasta en un 40 %, lo que traería graves consecuencias para la disponibilidad y la seguridad hídrica en los Andes.